La oposición parlamentaria alemana al genocidio herero (1906-1907)
- Escrito por Francesc Tur Balaguer
- Publicado en Historalia
En los últimos años se han vuelto a poner de moda vocablos que parecían desterrados de nuestro vocabulario como genocidio o limpieza étnica. Desgraciadamente y, quizás (al menos en parte) por culpa del mal uso de las redes sociales, muchas veces se banalizan estos términos y se aplican para desprestigiar al adversario o victimizar a referentes políticos o ideológicos. Otro tanto ocurre con palabras como dictadura, exilio, preso político, fascismo, comunismo, etc. Aun así, si nos limitamos al siglo XX, genocidio, se ha utilizado con frecuencia, sobre todo desde 1948 y si bien el genocidio “por excelencia” es el nazi, también- aunque mucho menos que en el caso anterior- se recuerda el armenio perpetrado por el Imperio otomano aunque este siga sin ser reconocido a día de hoy por su sucesor, la actual Turquía.
En cualquier caso, lo cierto es que el primer genocidio, con todas las letras, se produjo anteriormente y no en Europa o Asia sino en África, en el SO del continente, en la actual Namibia.
El canciller Otto von Bismark decide en 1884 informar a Londres de la “protección” que ha decidido conceder a los colonos germanos de este territorio, el cual será puesto oficialmente bajo mandato del Reich en la Conferencia de Berlín de 1885. Además de la entonces llamada África del Sudoeste se atribuyeron a Alemania las tierras que hoy conforman los estados de Togo, Camerún y una área en la zona del Tanganica.
La proclamación se hizo sobre el terreno por el explorador Gustav Nachtigal, investido de la función de comisario.
Como ya se ha dicho la colonia tomó el nombre de Sudwest-Afrika. Heinrich Göring, padre del futuro dignatario nacionalsocialista, le sucedió en el cargo en 1885 por un periodo de cinco años.
Gran parte de la región protegida estuvo en manos de una compañía: la Deutsche Kolonial Gesellschaft für Sudwest Afrika (SA). El desenvolvimiento del país corría a cargo de esta organización, bajo la supervisión del gobierno imperial alemán. Sin embargo, la SA sobrepasó sus fondos y en 1892 el ejecutivo de Berlín emprendió el cometido directo de desarrollar el África del Sudoeste y para ello las autoridades germanas recurrieron a una constante actividad bélica en contra de las tribus nativas entre 1895 y 1904.
¿Quienes poblaban la zona? Entre los primitivos habitantes de la región nos encontramos con los nama que llevaban una vida pastoral, guardaban rebaños de cabras y corderos, buscaban leña y recolectaban miel.
Los herero, etnia del grupo bantú, estaban asimismo presentes en la zona si bien se cree que eran originarios de la región de los Grandes Lagos. Cuando emigraron constituían grupos de cazadores-recolectores y ganaderos nómadas.
Los colonos que se iban asentando en el territorio se quedaban con la tierra y con el ganado, esenciales para la subsistencia de Hereros y Namas. Los europeos y las compañías coloniales acapararon los mejores pastos. El objetivo a alcanzar desde el punto de vista de Berlín era el de transformar el sudoeste africano en una colonia de poblamiento blanca, confinar los indígenas en reservas y, en caso de que estos se mostrasen recalcitrantes o rebeldes, desembarazarse de ellos. La aspiración del II Reich era una África blanca atravesando el continente de este a oeste.
Las primeras reservas indígenas se establecen en 1897 para los Namas y, siete años más tarde, en 1903, los Herero son, a su vez, deportados a zonas tribales.
En 1893 se produce el primer levantamiento en armas de los Nama y durante cuatro llevan a cabo una guerra de guerrillas contras las tropas coloniales alemanas antes de aceptar su dominio en 1896. Los colonos, sin embargo, continúan apropiándose de los bienes de las tribus locales. Ello provoca que en 1903 algunos grupos namas se rebelen de nuevo bajo el liderazgo de Hendrik Witbooi. 60 colonos alemanes fueron asesinados en un primer ataque. Ese año, los Herero ya habían cedido una cuarta parte de sus trece millones de hectáreas a los germanos, factor que se agravó con la construcción de la línea de ferrocarril de Otavi que iba desde la costa africana hasta los asentamientos alemanes tierra adentro.
Si la ofensiva nama había causado 60 muertes entre los europeos, cuando se sumaron a la revuelta los Herero en 1904 bajo el liderazgo de Samuel Maharero, la rebelión alcanzó su punto álgido. Entre 120 y 123 colonos germanos serán asesinados en enero de 1904, el 97% , hombres (Maharero había dado órdenes de respetar la vida de mujeres, niños, británicos y sacerdotes) siendo, asimismo, destruidas sus granjas. El detonante fue que el día 12 de enero en la ciudad de Okandja, centro administrativo fundado por Hereros y Namas y, de hecho, donde residía el líder local Samuel Maharero, colonos alemanes abrieron fuego sobre la población autóctona.
El 11 de agosto de 1904, en ocasión de la batalla de Waterberg, el cuerpo expedicionario alemán mató de 5.000 a 6.000 combatientes hereros, pero también masacró a los 20.000 a 30.000 mujeres, niños y ancianos que los acompañaban. Los supervivientes huyeron hacia el desierto de Omaeke (Kalahari) perseguidos por las tropas germanas que habían envenenado los pozos de agua. Los militares instalaron puestos de guardia a lo largo del desierto. Los soldados tenían orden de disparar a matar a cualquier hombre, mujer o niño herero. El desierto será una trampa mortal para entre 24.000 y 30.000 de ellos, según las fuentes, que murieron de sed o inanición. Las patrullas germanas encontraron más tarde esqueletos alrededor de unos agujeros de unos 25- 50 pies de profundidad que los fugitivos habrían excavado en un vano intento de encontrar agua. El 2 de octubre Lothar von Trotha promulga una orden de exterminación (Vernichtungsbrfelh) de los hereros: En su diario de campaña el militar precisa: “Considero que la nación herero como tal debe ser aniquilada y, si no es tácticamente posible, expulsada fuera del territorio por todos los medios (...) Estimo más apropiado que la nación perezca”. La administración civil de la colonia contesta la orden de exterminio, pero el emperador Guillermo II se desentiende.
No será hasta que la opinión pública en Alemania reaccione, que la oposición liberal y socialdemócrata en el Reichstag se implique y que la prensa internacional denuncie las masacres que Guillermo II acepta levantar la orden de exterminio en 1905.
Entre los aproximadamente 15 000 Hereros et 2000 Namas internados entre octubre del 1904 y marzo de 1907, 7682 murieron. El estado mayor llegó a esta conclusión en 1906: “Los Hereros han dejado de ser una tribu independiente” Los últimos fueron liberados de cautividad el 27 de enero de 1908, el día del cumpleaños del emperador.
En realidad se libraron de una total aniquilación solamente por razones económicas. El canciller Bernhard vonBülow (1900-1909) lo ponía de manifiesto en estos términos en un mensaje enviado a Guillermo II: “Los indígenas son indispensables para la agricultura, la ganadería así como la explotación minera en el protectorado.”
Es en este contexto cuando la guerra estaba claramente perdida por parte de los pueblos autóctonos que el gobierno del Reich exige en agosto de 1906 una nueva asignación de fondos complementarios por un montante de 29 millones de marcos a fin de sostener a las tropas coloniales y para la construcción de un ferrocarril que se consideraba vital para los esfuerzos de guerra. Durante los debates posteriores en el Reichstag sobre el presupuesto suplementario para las “zonas de protectorado”los diputados del Partido del Centro y en particular Matthias Erzberger criticaron la política colonial del Imperio alemán lo cual fue aplaudido por los socialdemócratas. August Bebel le felicitó por ello el 3 de marzo de 1906: “Aprecio particularmente las críticas que el representante Erzberger dirige a nuestra administración colonial; habla de estas cuestiones con una franqueza y una claridad a las cuales no nos tienen acostumbrados sus camaradas del Partido del Centro desde hace algunos años. Me alegro de esta franqueza y de esta claridad, me alegro y espero que continuarán por esa vía.”
Con el apoyo de los diputados del SPD, del Zentrum y de la fracción polaca el proyecto gubernamental fue rechazado por 127 votos contra 110 el 13 de diciembre de 1906. Inmediatamente después de esta derrota el Reichstag fue disuelto y se convocaron nuevas elecciones. Casi al mismo tiempo el ejecutivo germano hizo de ladefensa de los intererses coloniales de Berlín en el suroeste africano su eslogan de campaña.
El canciller von Büllow esperaba obtener una composición de la Cámara más favorable a sus intereses y por eso convirtió la cuestión presupuestaria en un crimen nacional. Su objetivo era presentar al SPD y al Partido del Centrocomo anticoloniales, antinacionales y, en consecuencia, como traidores a la patria en el marco de una campaña a gran escala con la creación al mismo tiempo de un bloque progubernamental fiable de diputados conservadores, nacionaliberales y liberales. Durante la campaña el grueso de la campaña chovinista estaba dirigida contra la socialdemocracia. Von Büllow había entendido que, en cualquier caso, no podía cambiar la opinión de los electores del Zentrum y las numerosas declaraciones anticentristas de los miembros del ejecutivo y de sus partidarios no podían ocultar que el verdadero enemigo del “bloc Bülow” eran los socialdemócratas.
De manera secreta o abiertamente los miembros del gobierno denunciaron la actitud de los diputados del SPD como una traición y una tentativa de golpe de Estado. A su vez, los parlamentarios del Partido del Centro eran acusados de “falta de fiabilidad nacional”. El comité Patria fundado en octubre de 1906 e inicialmente destinado a frenar la influencia de la formación de Bebel y Rosa Luxemburgo jugó un papel central en la recolecta de fondos decampaña para el campo gubernamental. Una gran parte de estas donaciones provenía de la industria que era la principal beneficiaria de los encargos del comercio colonial y una proporción considerable de las mismas se utilizó para imprimir entre 15 y 20 millones de folletos para el comité que serían inseridos posteriormente en 219 periódicos.
Una muestra del clima de exaltación patriotera desencadenado es el llamamiento del duque Johann Albrecht, presidente de la Sociedad Colonial Alemana redactado en los siguientes términos:
La mayoría de los representantes del pueblo han fallado hasta ahora allí donde el honor nacional y el deber más simple hacia nuestras tropas de África del Sudoeste que han sacrificado su sangre y su vida en duros combates por el bienestar del Reich lo cual exigía la aceptación unánime del proyecto de ley gubernamental [...] No se ha entendido lo suficientemente bien que la resolución negativa privaría a nuestros bravos guerreros allí de los laureles de la victoria conseguida en batallas sangrientas y pruebas inéditas y las forzaría a abandonar el campo de batalla frente a los hotentotes salvajes y depredadores [...] Los asuntos colonialesno son cuestiones de partido, son cuestiones de economía nacional y de política nacional. Afectan a todos los sectores de nuestro pueblo, a cada partido y a cada clase.
Hubo, sin embargo, proclamas aún más inflamadas como las de este folleto:
Dado que los dirigentes socialdemócratas no pueden hacer más que azuzar el odio no se preocupan de los bienes y de los valores que nuestros conciudadanos sacrifican allí en África, no por la salud de los soldados en África sino por el honor alemán. No quieren que el gobierne les entregue fondos para continuar la lucha y se alinean del lado de los hotentotes y de los hereros en contra de su patria.
A pesar de la magnitud de la campaña de demonización de los partidos -y muy especialmente del SPD- por su voto en le Reichstag que precipitó la convocatoria de elecciones, lo cierto es que la formación de Bebel y de Rosa Luxemburgo consiguió 3.259.029 votos, un 28'94% bastante más de lo que esperaban sus detractores. Asimismo partidos como el Zentrum o el Partido Popular Librepensador que cuestionaban la política colonial obtuvieron más del 50% del voto popular si bien la particular ley electoral del Reich que primaba el voto rural benefició en escaños al bloque gubernamental.
BIBLIOGRAFÍA
Sonteimer Michael Brutales Herrentum (Dominio brutal) .En: Der Spiegel, 31-01-2016. https://www.spiegel.de/geschichte/suedwestafrika-der-deutsche-voelkermord-an-den-herero-a-1073974.html
“Elecciones alemanas 1907” En : Wikipedia. La enciclopedia libre.. https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_federales_de_Alemania_de_1907
Tur, Francesc “El primer genocidio del siglo XX: el exterminio herero”. En: Ser histórico, 15/08/2019.
En:https://serhistorico.net/2019/08/15/el-primer-genocidio-del-siglo-xx-el-exterminio-de-los-herero/