EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

El golpe de Pinochet en la prensa de España de 1973


(Tiempo de lectura: 6 - 12 minutos)

El martes 11 de septiembre de 1973 no fue un día particularmente conflictivo en la España de la época. Gobernaba el país el decimotercer gabinete de la dictadura franquista presidido por Luis Carrero Blanco desde el 11 de junio. El ministro de Asuntos Exteriores era Laureano López Rodó. La portada del ABC de Sevilla de esa jornada estaba dedicada la clausura de la Conferencia del Tercer Mundo en Argel. En la sección de internacional, el rotativo de Luca de Tena informaba de la petición de dimisión a Allende efectuada por la Democracia Cristiana chilena y del “enrarecimiento” día a día del clima político en el estado andino.

El diario Pueblo, dirigido entonces por Emilio Romero, en su edición del día 10 también dedicaba su portada a la conferencia de Argel y en la página 18 se refería a la situación chilena en estos términos: “Una salida política, Acosado por la oposición (Allende) , conferenció este fin de semana con dirigentes de partidos y jefes militares”.

El mismo día 11 Pueblo ya anunció en portada como noticia de última hora el levantamiento militar. En el ABC, como ya se ha comentado, se hablaba esa jornada de la posición de la DC chilena y su radicalización en contra del gobierno de la Unidad Popular así como del cierre del comercio.

El día 12 el diario de Luca de Tena titulaba en su portada sevillana: “Las fuerzas armadas sa alzan contra Allende. Chile contra el poder rojo.” Y añadía: “ El Ejército se ha levantado frente al Gobierno, tratando de evitar que el país caiga totalmente en manos comunistas. En esta página aparecen proclamas que desde 1971 hasta aquí reflejan el drama del pueblo chileno.” En la portada de la edición de Madrid también el día 12 bajo el titular “Cae Allende” sobre una foto del presidente derrocado se podía leer:

Contra el caos creciente, contra la vía al socialismo de Allende que ha arruinado al pueblo chileno, contra ta amenaza de una dictadura marxista, contra el desastre absoluto social, económico y político del país; en defensa de la paz, del orden, de la ley, de la libertad, de las conquistas sociales de los trabajadores, del diálogo y la convivencia normales se ha alzado el Ejército de Chile, columna vertebral de la nación y única posibilidad de salvación, hoy, para el entrañable país hermano, merecedor de mejor suerte. Ojalá que los militares, una vez cumplida su misión quirúrgica de urgencia, devuelvan a Chile al normal ejercicio de ia democracia dentro de las líneas constitucionales de aquel Estado hispanoamericano.

El diario Pueblo, por su parte, la misma jornada informaba de la situación en estos términos: “Hora trágica en Chile: “Ha muerto Allende. Fuentes oficiales dicen que se disparó un tiro en la boca” y añadía, entre otras cosas:

Salvador Allende Gossens, el Presidente de los chilenos ha muerto en su palacio de La Moneda -”de donde solo me sacarán con los pies por delante”- y con él, murió también la legalidad constitucional del país andino, quedando abocado a las horas más dramáticas de su historia, por cuanto no es descartable la posibilidad de una cruenta guerra civil.

En la tercera página Gonzalo de Bethencourt publicaba un artículo bajo el título “Muerto en la ley” en el que, si bien ponía de relieve los errores cometidos por algunos miembros la Unidad Popular y la inexperiencia del mandatario frente a una oposición “experta en el manejo del combate” subrayaba el mantenimiento de Allende dentro de los límites de la legalidad democrática.

Ha muerto en la ley, Salvador Allende cumplió hasta el final. Por encima de los yerros, que los hubo abundantes, de sus casi tres años de Gobierno, debe ser respetado el apego de un hombre a a su palabra. Allende había dicho muchas veces : “de La moneda solo me sacará muerto.” Todo indica que así ha sido así. Pero también había dicho-y eso es, quizá, más importante, que mientras durase su Gobierno, no se quebraría la línea de legalidad democrática sobre la que se asienta su “socialismo con las urnas,” a estas horas hechas trizas por los tanques, las bombas y las ametralladoras, disparando o cayendo sobre el bello palacio que diseño Tuesca, un arquitecto italiano.”

En la página 16, el rotativo madrileño ese mismo día publicaba una crónica de Manuel Cruz bajo el ilustrativo título “1.027 días de lucha contra el miedo.”

De los tres años escasos de Allende como presidente, quizá no quede ahora huella alguna, si el nuevo régimen deshace la madeja con tanta angustia tejida por Chicho en su busca del socialismo nacional. Sin embargo, no podrá olvidarse su vibrante portazo en las Naciones Unidas cuando, el pasado año denunció los excesos del capitalismo en los paises pobres; no podrá olvidarse su humanismo, su empeño en crear una conciencia de clase entre los trabajadores sin utilizar medios represivos: la expropiación de los latifundios; la nacionalización de las grandes empresas en poder de los norteamericanos: la construcción de 100.000 viviendas populares, el aumento de las pensiones... Allende creyó en un momento que podía sentirse orgulloso del cambio que en tan poco tiempo había experimentado Chile. Pero frente a sus logros. Allende no pudo vencer el miedo..

El jueves 13 el ABC sevillano publicaba en portada una foto de militares en un vehículo con los fusiles en ristre y el titular “A tiempo” seguido de un breve texto.

La atención del mundo vive pendiente de Chile, de cuyos últimos acontecimientos encontrará el lector amplia información en tipografía. En la imagen de nuestra portada, los soldados en el momento de tomar el palacio de La Moneda, sede de la Presidencia, consumado así el golpe de Estado. Golpe de Estado que ha frenado a tiempo el inevitable deslizamiento del país desde la anarquía y el caos a la dictadura marxista. La vía al “socialismo” de Allende ha terminado entre el fuego, la sangre y la tragedia. “Triste sino-escribe hoy el autor de nuestro artículo de tercera página1- para un hombre honesto que amaba fervientemente a su patria y equivocó el camino para servirla.

Pueblo, por su parte, se preguntaba en la portada de ese mismo día si había guerra civil en el estado andino bajo un gran titular que decía; “Referéndum. Chile calla.” El periódico se refería al plebiscito que Salvador Allende quería anunciar precisamente el 11 y que obligó a los golpistas a adelantar el levantamiento que tenían previsto para el día 17. Ricardo Núñez, secretario de la Universidad Técnica del Estado y militante socialista era el encargado de preparar el lugar donde iba a hablar Allende y afirmó en declaraciones al Diario de Cooperativa que el mandatario había asegurado que se iría si perdía el referéndum.2

En la tercera página también del día 13 y bajo el título “Ha muerto la esperanza” Pueblo denunciaba la manipulación de los hechos y la apropiación política de los mismos por parte del ABC.

Se puede estar a favor o en contra de una realidad política determinada; lo que no debe hacerse jamás es desfigurar esa realidad según unos deseos que por fin se ven satisfechos. En su edición de ayer, el diario «ABC» lanzaba al vuelo las campanas, incapaz de disimular su gozo por el derrocamiento del presidente legitimo y constitucional de Chile, Salvador Allende. En el breve pie de foto que presidia su portada, «A B C» contemplaba el golpe de Estado de los militares chilenos como una cirugía necesaria «contra el caos creciente... en defensa de la paz, del orden, de la ley, de la libertad, de las conquistas sociales de los trabajadores, del diálogo y la convivencia normales...». Más adelante añadía —paradójicamente— que «ojalá los militares, un, ya vez cumplida su misión quirúrgica de urgencia, devuelvan a Chile al normal ejercicio de la democracia dentro de las lineas constitucionales de aquel Estado hispanoamericano». Pensamos que conviene ejercer una actitud de objetividad respecto al caso chileno y respecto a la figura personal de Allende, que se ha ganado el derecho irreversible a ser respetado a un precio muy alto.

Y añadía

La legitimidad democrática no ha de ser «devuelta» a nadie, sino que sencillamente ha sido rota por un golpe de fuerza. Y esto, que «ABC» parece ignorar, es un acontecimiento histórico realmente grave, del que cabe esperar se desprendan en un futuro inmediato muy serias consecuencias.

El viernes 14 de septiembre el ABC madrileño publicaba en portada una foto de Allende en un balcon de La Moneda cuando el edificio empezaba a ser rodeado. Todo ello con el título “Marxista antes que presidente” y un breve comentario.

En esta dramática imagen distribuida ayer y que traemos a nuestra portada por su gran valor periodístico aparece el presidente Allende en un balcón de la Casa de La Moneda cuando las fuerzas de Policía comenzaban a rodearlo. Sin duda, el mandatario caído era hombre íntegro y de buena fe, cosa que nadie pone en duda. La democracia cristiana, en una moderada declaración. Justifica el golpe de Estado ya que el gobierno allendista condujo “al pueblo a la angustia y a la desesperación.” La junta militar, por su parte, acusa a Allende y a su gobierno de grave ilegitimidad al quebrantar derechos fundamentales y colocarse al margen de la Constitución en numerosas oportunidades, “Marxista antes que presidente,” este lema de Allende es el que le condujo al fracaso total. El pueblo chileno, a través de sus portavoces políticos, considera que el deber de los militares es, una vez pacificado el país, volver a la normalidad democrática e institucional.

Y en la página 114 en esa misma edición bajo el titular “Ahí están los resultados” el periódico de Luca de Tena censuraba el “alborozo” con la que parte de la prensa del Movimiento había recibido la victoria de Allende en 1970.

Continúan llegando a la Redacción de los periódicos imágenes de las trágicas jornadas que vive Chile, aunque las noticias son escasas. Con esta doble página continuamos la información gráfica que ofrecimos ayer a nuestros lectores. Arriba, a la izquierda, el general Augusto Pinochet, nuevo presidente de la nación en su alocución televisada. Sobre estas líneas, dos soldados disparan contra francotiradores. A la derecha, aspecto del ataque al palacio de la Moneda. Abajo, a Ja. izquierda,-dos imágenes de última hora: continúan las patrullas por Santiago y se efectúan numerosas detenciones. Hace tres años, algunos periódicos españoles (al servicio teóricamente de los Principios Fundamentales dei Estado español, que son principios de derecho- público cristiano) celebraron: alborozadamente la victoria del socialismo marxista de Allende. Tres años después ahí están los resultados: caos, anarquía, crisis económica, miseria, atropellos a la Constitución, quebrantos de la libertad, organización de milicias o guerrillas clandestinas, amenaza cierta de dictadura marxista y- como reacción-los carros de combate en las calles y el golpe de Estado militar.

Terminando ya este breve recorrido por los diarios ABC y Pueblo entre el 10 y el 14 de septiembre de 1973, nos referiremos a la columna que Gonzalo de Bethencourt publica en la página 16 de Pueblo titulada “Solo ha terminado el primer acto.”

En la gran confusión que es hoy todavía la situación chilena, sólo hay una cosa cierta: la sangre ha corrido, y corre abundante. Y no sólo ya la del presidente Allende, sobre cuya muerte se proyecta la sospecha de que, más que suicidarse, le -suicidaron». Ni siquiera esa de los cuatro colaboradores íntimos de Allende, caldos al lado de su jefe en el Palacio de la Moneda. Las noticias, llegadas al exterior con el hipo de las emisoras de radioaficionados o con el tono monocorde de la cadena de la triunfante Junta Militar, oscilan entre las que hablan de tensas calmas y las que relatan choques armados en Concepción y en otros puntos del país. […].

En Chile ha sucedido algo tremendo. no sólo por el drama encerrado en lo- acontecimientos de estos dias. sino porque lo ocurrido viene a ser ej primer acto de una tragedia cuyo s tramos siguientes se escenificarán también bajo el fulgor de la violencia y de la sangre. Cuando cerca del 40 por 100 del censo electoral defiende. en muchos casos apasionadamente. una tesis política que acaba siendo arrasada por las armas, se hace muy difícil creer que ese casi 40 por 100 de partidarios de la Unidad Popular acepta la derrota con los brazos cruzados. El «cuartelazo* del pasado martes abre, para empezar. las puertas a una acción de guerrillas que de seguro habrá de comenzar en fecha próxima, salvo que la represión y el desmonte en todas las direcciones del régimen derrocado conviertan al país andino en una auténtica «sala de los horrores» […].

Los que crean que en corto plazo las Fuerzas Armadas chilenas represarán a sus bases para dejar paso a un Gobierno surgido de las urnas, se van a llevar el gran chasco Los Ejércitos chilenos han dejado de creer en la democracia para una larga temporada, por causa de Allende y de los enemigos -de Allende.

PRENSA CONSULTADA

ABC en sus ediciones de Madrid y Sevilla. Pueblo.

WEBGRAFÍA

“Allende dijo: Si pierdo el plebiscito, me voy.” En: Cooperativa.cl. 02/09/2013. https://cooperativa.cl/noticias/pais/dd-hh/allende-dijo-si-pierdo-el-plebiscito-me-voy/2013-09-02/091008.html

 


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.