HEMEROTECA       EDICIÓN:   ESP   |   AME   |   CAT
Apóyanos ⮕

¿Partido único?


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

La adopción de la estrategia de “frente popular” por parte del “Comintern” en 1935, había estado motivada por un deseo de contener la amenaza, que el avance del fascismo suponía para la Unión Soviética. Estaba previsto que este objetivo, se alcanzara de dos maneras. La primera, mediante la colaboración política con la burguesía creando, allí donde fuera posible, alianzas defensivas entre los partidos obreros, y los de las clases medias progresistas y liberales. Pero, en segundo lugar, bajo la bandera que proclamaba que la unión hace la fuerza, el Comintern también trataría de fusionar a los partidos socialistas y comunistas, en un único partido de clase.

En España, donde en esos momentos el Partido Comunista era minúsculo, y a duras penas sobrevivía en los márgenes de la vida política, los socialistas interpretaron esa estrategia, como un burdo intento del Comintern de hacerse con sus bases. La Guerra Civil, sin embargo, cambió de manera profunda el equilibrio de fuerzas. No sólo creo la base para la expansión del PCE, sino que los imperativos de la defensa de la República, hicieron imposible que el PSOE rechazara en público, la idea de la unidad proletaria.

Conforme avanzaba la guerra, los comunistas, estimulados por sus conquistas de las Juventudes Socialistas, de los socialistas catalanes, y de la UGT catalana, además de varias federaciones nacionales de la UGT, presionaron cada vez más a los socialistas, para unificarse a niveles locales y provinciales, con el fin de obligar a la Comisión Ejecutiva Nacional del PSOE, a reconocer la existencia de “facto”, del partido único.

La constatación del hecho de que el PCE, estaba decidido a absorber las bases socialistas, junto con las muestras de sus agresivas técnicas de captación, provocaron la creciente indignación de los socialistas. Los líderes centristas del PSOE intentaron controlar la situación, fundamentalmente porque entendieron que una lucha abierta, entre socialistas y comunistas, daría al traste con el esfuerzo bélico republicano.

Por su parte la izquierda socialista, que había sido privada de su base de poder en la UGT, por una combinación de esfuerzos de los socialistas centristas y dirigentes sindicales procomunistas, se hallaba, a la altura de 1938, reconstruyendo con rapidez una plataforma política, que encabezaba el descontento cada vez mayor, de los militantes de base socialistas.

Fue en esos días, cuando el conflicto interno socialista, quedó vinculado de un modo inseparable, a las pugnas entre las bases socialistas y comunistas. Y cuando esas tensiones estallaron finalmente de forma violenta (el golpe de Casado) su fuerza detonante, destrozó por completo al Frente Popular. Una vez destrozado el Frente Popular, la resistencia republicana evidenció lo que ya se venía sabiendo: la guerra estaba irremediablemente perdida.

Con todo, la ruptura entre socialista y comunistas, vino marcada – según Helen Graham – por las propias contradicciones del Frente Popular en la España de los años treinta. Desde el punto de vista táctico e ideológico, el propio Frente socavó la alianza PSOE-PCE. Tácticamente, porque el sectarismo agresivo, al convertirse en algo cotidiano, tuvo un efecto de desgaste acumulativo. Ideológicamente, la coalición del Frente Popular, fue problemática desde su inicio. Con otras palabras, debido a que el Frente Popular, fue una estrategia política, que se aplicó uniformemente en toda España, éste se convirtió en el máximo exponente, de las profundas contradicciones políticas, nacidas de las desigualdades socioeconómicas del país.

El contenido político principal de este “compromiso histórico” – en su versión temprana de 1936 – se ajustaba más a una política de centro que, incluso, a una visión socialdemócrata de la situación. En el caso español, esta contradicción se convirtió en irresoluble – sobre todo una vez comenzada la guerra – por el grado de polarización política y económica manifiesta, combinado con la debilidad histórica de las clases medias españolas.

Pues eso.

 

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.