EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Capitán Richard F. Burton. Convertido en musulmán. II


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Desconectado largas temporadas de la vida convencional de las guarniciones militares, a la deriva en un mar de polvo y arena, Richard F. Burton fue convirtiéndose cada vez más, en un marginado de pies a cabeza, para sus propios compatriotas. Bajo aquel formidable calor, parecía muy sensato utilizar la vestimenta de los nativos que, además, le acercaría más a ellos.

Se vistió pues, con las largas piezas de algodón para protegerse del sol, por lo general con esa amplia camisola de muselina, que se llama “pirhan” y, vistiendo por pantalones un par de “salwars” de seda azul, “anchísimos, sin exageración ninguna”, escribió en “Scinde, or the Unhappy Valley”. Por encima de la camisa llevaba una especie de gabán – más bien una segunda camisa – de algodón. En torno a la cintura, se anudó un echarpe a manera de ancho cinturón o fajín, dentro del cual disimulaba una pequeña daga persa, con empuñadura de marfil. En los fríos meses de diciembre y enero, hasta el bajo Sind puede resultar desabrido, produciéndose heladas ocasionales, de modo que vestía un “kurti”, o chaqueta, de cualquier tejido y, por encima se tocaba con el “chogheh” afgano, un largo capote forrado de piel de cordero o lana de astracán. En la cabeza llevaba una sencilla gorra de algodón, llamada “arachkin” (que significa “lo que impide la respiración”) en torno a la cual se ceñía, hasta doce yardas de muselina ornamental, con la que formaba un turbante. Cuando viajaba a caballo, se ponía un par de botas de cordobán amarillo reblandecido. En resumen, aunque Burton, a menudo, se hacía pasar por derviche y por faquir, es decir, por un pobre santón vagabundo, nunca dejó de tener un punto de dandy, ataviado a la musulmana.

Por la vestimenta era posible saber que religión profesaba, quien así se vistiera, ya que los hindúes, por ejemplo, vestían de forma muy distinta, a la de los integrantes de las diversas sectas musulmanas. Los cristianos nativos, para destacar su conversión, adoptaban un vestido a la occidental. Cuando Burton visitó las mezquitas y los burdeles, cuando tomó asiento en los bazares junto a los mercaderes, cuando se hospedó en los caravanserrallos, no se hizo pasar por un oficial británico disfrazado de nativo, sólo por mera conveniencia. Era un vagabundo procedente de otras tierras, islámicas también, sin raigambre ni ataduras - ¿no había dicho el profeta “permanece en el mundo como un viajero, un forastero o un desconocido”? – a menudo haciéndose pasar por mestizo, en parte persa y en parte árabe. Probó diversos disfraces, sí, sin embargo, para Burton, no era aquella una actuación. Cuando decía ser musulmán, lo era de pies a cabeza. No habría podido sobrevivir tanto tiempo, simplemente fingiendo. Para sobrevivir y trabajar a diario, hubo de convertirse en un musulmán, en el más pleno sentido del término. Le habría resultado de todo punto imposible, hacerse pasar por nativo en cualquier país musulmán, de no haber sido porque en su cuerpo, llevaba inscrito uno de los rasgos distintivos de los musulmanes, la circuncisión.

La circuncisión es una de las señas de identidad del musulmán, aunque haya otras razas y otras religiones, en las que también se practican, diversos tipos de circuncisión. Entre los musulmanes, sin embargo, se trata de una seña crucial. El simple hecho de orinar en público es, de por sí, equivalente a una profesión de fe. Ir a visitar a una prostituta en territorio musulmán, actividad a la que Burton se dedicaba con frecuencia, era otra proclama de idéntico contenido religioso. Como en el siglo XIX, no era práctica común que los ingleses se circuncidaran, han abundado las especulaciones, sobre la circuncisión de Burton, la mayor parte carentes de la más elemental base, si bien, por fuerza, tenía que estar circuncidado, tal como él señala con suma cautela, en diversos pasajes de sus obras. Menciona con frecuencia la circuncisión, sobre todo en los libros en los que se ocupa, de temas islámicos y arábicos y, se muestra inflexible sobre la necesidad ineludible de la circuncisión, para todo aquel que hubiera de viajar por tierras musulmanas.

Pues eso.

(Continuará.)

 

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.