La Revolución de Copérnico se celebra en los Foros Imperiales de Roma
- Escrito por La redacción
- Publicado en Historalia
Nicolás Copérnico, el astrónomo renacentista que «destronó» a la Tierra del centro del universo, será celebrado en el 550 aniversario de su nacimiento en los imponentes Foros Imperiales de Roma con una exposición que repasa la revolución que marcaron sus descubrimientos y su decisivo paso por la Ciudad Eterna.
«Copérnico y la revolución del mundo» es el título de la muestra presentada este pasado viernes en la Curia Julia, uno de los edificios mejor conservados de época romana, que combina obras de la Antigüedad, el Renacimiento y la edad contemporánea relacionadas con la astronomía.
«Sabemos que Copérnico estuvo aquí en Roma la noche del 5 al 6 de noviembre del 1500, y fue el lugar donde realizó un importante descubrimiento observando el eclipse de Luna», señaló a EFE la directora del Parque Arqueológico del Coliseo, Alfonsina Russo.
Cinco siglos después de ese viaje, a partir de mañana y hasta el próximo al 29 de enero, los visitantes de los foros podrán observar de primera mano los telescopios y otras herramientas que utilizaban los astrólogos entre el 1400 y el 1500, además de obras de la Antigüedad que inspiraron y adelantaron muchas de las conclusiones que publicó Copérnico.
Nacido en el Reino de Polonia en 1473, Copérnico cambió el paradigma de la ciencia, la antropología e incluso la religión con su libro «Sobre las revoluciones de las orbes celestes», que explicaba un innovador modelo astronómico según el cual la Tierra y los planetas se movían alrededor del Sol.
«Su figura marca el paso de una filosofía y concepción del mundo antiguo a la realidad moderna. Copérnico cambió la posición del hombre en el centro del Universo», celebró, por su parte, la arqueóloga y comisaria de la exposición, Francesca Ceci.
La muestra no sólo glorifica su trabajo, sino que hace especial hincapié en la censura que sufrió su teoría en 1616, cuando la Santa Sede la incluyó en el Índice de Libros Prohibidos, donde permaneció hasta dos siglos después.
Por ello, una buena parte esta dedicada a pinturas y publicaciones posteriores que recogieron la fascinación que despertó el astrónomo en la primera revolución industrial en su Polonia natal y otras partes del mundo.
Entre ellas destaca un libro editado en Barcelona en 1880 y traducido a otros idiomas fundamental para difundir la figura del genio renacentista en toda Europa y uno de cuyos grabados a color ilustra la exposición.
«También hemos querido destacar la relación de Copérnico con el Mundo Antiguo, con las concepciones sobre el cosmos, el sol y la ciencia astronómica desde la antigüedad», explica Ceci.
La exposición es fruto de la colaboración entre el Parque Arqueológico del Coliseo con las universidades de Varsovia y de Cracovia.
El resultado es un itinerario en el que frescos del siglo I a.C, como el de «Apollo Citaredo», conviven con pinturas contemporáneas y abstractas como «Copérnico conversa con Dios», de Jan Matejko, envueltas en una experiencia inmersiva de luz y sonido para adentrarse en la mente del astrónomo.
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