42 László Almásy. Nacimiento y juventud (y III)
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
Las cacerías por los bosques, en torno al castillo de Borostyáncó, constituían casi la ocupación exclusiva de los Almásy. László quería ser explorador como su padre, si bien no eran las estepas de Asia Central lo que le seducía, sino el desierto libio, aquel al que los antiguos egipcios consideraban otro mundo, regido por Osiris. El papel central de los astrólogos y nigromantes occidentales, atribuían al antiguo Egipto, donde se creía que los sacerdotes habían creado las cartas del tarot, para representar sus doctrinas y enseñanzas secretas, ejerció desde muy pronto, una poderosa atracción sobre László.
La educación del futuro caballero templario, para sus andanzas por el desierto libio, consistió en asistir al “Gymnasium” de Graz, donde le atrapó una nueva fiebre por volar. Tras estrellar un avión fabricado por él mismo y romperse las costillas, aterrizó en un hospital, en el que estuvo convaleciente un año., antes de despegar para residir tres años en Belew, un internado privado en Carew Road, Eastbourne (localidad turística de la costa sur de Inglaterra). Durante su estancia en el internado, entre 1911 y 1914, László aprendió el inglés (ya hablaba húngaro, alemán e italiano, éste último aprendido de su madre veronesa) y se unió al recién formado movimiento escultista de Baden-Powell.
László se sentía atraído, no solo por las expectativas de aventuras al aire libre, sino también por el código caballeresco y, el culto a la masculinidad de los escultistas. Sus patrullas adoptaban, de forma consciente, el modelo de la pequeña comunidad de guerreros, unidos entre sí por una férrea lealtad y, motivados por elevados ideales. Se esperaba de los muchachos, que se mostraran indiferentes a las incomodidades físicas o al peligro.
Este era el mundo en el que muchachos como el “Kim” de Kipling, constituían el modelo “del valioso trabajo que un escultista, podía hacer por su país, si recibía el entrenamiento adecuado y, era lo bastante inteligente”. Vivir la vida de Kim, la de un espía que recorría la India y, participaba en el “Gran Juego” (hablé sobre ello, en mis escritos sobre Afganistán), le parecía a László y a sus compañeros británicos, una excitante posibilidad, siempre y cuando se embebieran lo suficiente, de la ética y las técnicas, dictada por Baden-Powell. El objetivo de los escultistas era producir hombres firmes, súbditos-ciudadanos, dispuestos a obedecer órdenes en tiempo de guerra y, si fuera necesario, morir por su país.
Los productos de la “factoría de carácter” de Baden-Powell, no tardaron en verse sometidos a la prueba definitiva, con el estallido de la guerra de 1914. László regresó a Hungría, donde, al igual que muchos otros aristócratas magiares, se alistó en uno de los prestigiosos regimientos de Húsares, en su caso el 11º, el de los “Guardias de Hierro”. Los oficiales que se incorporaban al Ejército Real e Imperial (“k. und k.”) austrohúngaro, quedaban imbuidos de su tradición, que les enseñaba a considerarse, una suerte de república elitista y, a mirar con desdén a los civiles. Asimismo, tenían que mantenerse apartados de la política nacional, pues debían exclusiva lealtad, al emperador Habsburgo. László recibió su bautismo de fuego en el frente oriental, el Dniéster, donde los ejércitos rusos arrollaron a los austrohúngaros y, marcharon sobre los Cárpatos. László no tardó en cansarse, de participar en infructuosas cargas de caballería y, se hizo observador aéreo, con el rango de alférez, en la incipiente fuerza aérea austrohúngara. Más tarde pasaría a ser oficial-piloto (había obtenido su licencia de piloto antes de la guerra).
Un camarada le describió: “Osado sin ser temerario y sumamente capaz”. Pero, en marzo de 1918, el aeroplano que pilotaba fue abatido y, su observador resultó muerto. László paso los últimos meses de la guerra en Hungría, como instructor de vuelo.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.