He tenido la necesidad anímica de ver de nuevo la serie danesa Borgen. Una serie política, de intrigas, de pactos y negociaciones, de chantajes y presiones, en definitiva, de lo difícil que es gobernar en coaliciones.
Pero qué diferente a la mediocridad política que estamos sufriendo en España, y que son los vientos huracanados de la ultraderecha mundial encabezada por un maleducado y violento Donald Trump. En España, la derecha es una aprendiz aventajada porque ya tiene a sus espaldas un pasado político, tanto del franquismo como en la democracia, que les otorga la convicción de que nuestro país es propiedad de ellos y que la izquierda es una clara anomalía a la que hay que exterminar.