El ave fénix y su simbolismo
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Cultura
Estaríamos hablando de un ave mítica, cuyo origen se encontraría en Arabia, y que, según nos cuenta la leyenda, tenía un plumaje de oro y carmesí, y que cuando veía cercano su final, a pesar de su longevidad proverbial, formaba una especie de nido de maderas resinosas y aromáticas que exponía directamente al sol para que se quemasen. En esas llamas se consumía, pero renacía de sus cenizas. Estaríamos, por lo tanto, ante un símbolo de la resurrección y la inmortalidad, y así se recogía en la tradición egipcia antigua.
El cristianismo convirtió al ave fénix en símbolo de la resurrección de Cristo. Los alquimistas consideraban que el ave fénix era la panacea, el elixir de la larga vida.
Esta simbología de la resurrección y la inmortalidad tenía que llegar a la masonería, tan interesada por su carácter iniciático, ya que toda iniciación es muerte y resurrección. Así el ave fénix aparece en distintos grados.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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