Joaquín Ibarra es uno de los impresores más importantes de la Historia de España. Nacido en Zaragoza en 1725, vino a Madrid en 1754, estableciendo una imprenta en el centro de la ciudad, en donde, además vivió hasta su fallecimiento en 1785. Sus obras impresas son famosas por la nitidez y el vigor de sus tintas, junto con el uso de un papel de excelente calidad. La gran innovación de Ibarra fue satinar el papel para quitarle toda clase de huella, siendo la primera vez que lo hizo, al parecer, en la edición del Quijote, publicada por la Real Academia en 1780. Entre las obras que imprimió hay que destacar el Diccionario de la Lengua Castellana, en la edición de 1770, las distintas ediciones de La Gramática (1770-1771), La Biblia, en castellano, El Misal Mozárabe de 1775, ilustrado por Maella, siendo los dibujos grabados por Carmona, y el Viaje de España, obra de Antonio Poz, en dieciocho tomos. También es fundamental recordar la Historia de España del padre Mariana y el Salustio del infante don Gabriel.