Trump, Xi Jinping y la trampa de Tucídides
- Escrito por Luisa Marco Sola
- Publicado en Opinión
La imagen de Donald Trump aplaudiendo el discurso de Xi Jinping durante el banquete en su honor durante su visita a China resulta, cuanto menos, hilarante. Porque, más allá de los acuerdos comerciales alcanzados entre ambas potencias, la referencia del mandatario chino a evitar la “trampa de Tucídides” constituía una declaración implícita de la superioridad estratégica de China sobre Estados Unidos y, al mismo tiempo, una advertencia velada sobre la posibilidad de un conflicto convencional entre las dos superpotencias. Resulta evidente, sin embargo, que la delegación estadounidense no llegó a comprender plenamente el alcance del mensaje.
Y para entenderlo conviene detenerse en el significado exacto de esa “trampa de Tucídides” a la que Xi Jinping aludía mientras sonreía ante las cámaras. La expresión remite a la obra del historiador griego Tucídides, quien en Historia de la guerra del Peloponeso sostenía que lo que hizo inevitable la guerra fue, sobre todo, “el ascenso de Atenas y el temor que ello infundió en Esparta”. Inspirándose en esta idea, el politólogo estadounidense Graham T. Allison acuñó el término “trampa de Tucídides” en un artículo publicado en 2012 en el Financial Times. Allison sintetizaba así la elevada probabilidad de conflicto cuando una potencia hegemónica —Esparta— percibe amenazado su liderazgo por el ascenso de una potencia emergente —Atenas—.
Años después, Allison trató de demostrar esta hipótesis mediante una investigación comparativa desarrollada en el Centro Belfer de Ciencias y Asuntos Internacionales de la Universidad de Harvard. Tras analizar dieciséis episodios históricos en los que una potencia emergente desafió a otra dominante, concluyó que en doce de ellos la tensión desembocó en una guerra. El estudio apuntaba, por tanto, a que las posibilidades de una transición pacífica de la hegemonía entre grandes potencias han sido históricamente escasas. En 2017, en su libro Destined for War, Allison extrapoló esta lógica al caso de Estados Unidos y China para afirmar que ambos países se encontraban “en curso de colisión hacia la guerra”.
El mensaje implícito en el discurso de Xi Jinping era, por tanto, inequívoco: China es la potencia ascendente a la que Estados Unidos —potencia en declive— no puede, ni debería, tratar de contener. Y el trasfondo de esa advertencia también resulta evidente: Taiwán, principal punto de fricción entre ambos países. Pekín reivindica la isla como parte irrenunciable de su territorio, mientras Washington acaba de autorizar nuevas ventas de armamento destinadas a reforzar la capacidad defensiva taiwanesa frente a una eventual ofensiva china.
En este contexto, lo único que hasta ahora ha disuadido a China de una anexión por la fuerza ha sido uno de los grandes condicionantes de su política exterior: el llamado “dilema de Malaca”. El concepto alude a la extrema vulnerabilidad estratégica china derivada de su enorme dependencia del estrecho de Malaca para el transporte de petróleo y mercancías. Pekín sabe que, en caso de una intervención militar sobre Taiwán, Estados Unidos y sus aliados podrían bloquear ese corredor marítimo y estrangular de manera severa la economía china. En otras palabras, Xi Jinping estaba lanzando un mensaje directo a Washington: abstenerse de intervenir en un eventual conflicto sobre la soberanía de Taiwán.
Así, pese a que durante la visita ambas potencias trataron de fijar una hoja de ruta basada en una supuesta “relación constructiva de estabilidad estratégica”, lo que realmente quedó en evidencia fue la existencia de dos trayectorias geopolíticas destinadas, tarde o temprano, a entrar en colisión. Y esa constatación resulta esencial, porque, como sostiene el historiador Thomas Gomart, director del Instituto Francés de Relaciones Internacionales, la única alternativa capaz de frenar el expansionismo de Trump “se encuentra en Pekín”. Queda, en todo caso, la duda de si esa es realmente una opción deseable.
Luisa Marco Sola
Doctora en Historia Contemporánea, autora de libros y artículos especializados en el catolicismo y la guerra civil española.