Siete meses después de la Dana de Valencia
- Escrito por Ana Noguera Montagud
- Publicado en Opinión
Esta semana se cumplen siete meses de la tragedia ocurrida el 29 de octubre de 2024.
Puedo asegurarles que aún quedan muchas cosas por hacer, aunque mucho se ha hecho ya. Pero todavía hay trozos de la autovía que pasa por los pueblos afectados que están rehaciéndose; aún hay líneas de tren y de metro por arreglar; aún quedan muchas viviendas afectadas por rehabilitar o derrumbar; cientos de ascensores averiados que no han sido reparados todavía y dificultan la vida a muchas personas con dificultad; muchos vehículos dañados por retirar. Tengo amigas de zonas afectadas que aún están recuperando su casa, aún viven fuera de ella, porque la rehabilitación ha sido entera. O mi tía, por ejemplo, que vive en un tercer piso y tiene más de 80 años, aún no dispone de ascensor en su edificio.
Resulta impresionante pasear por las zonas afectadas y observar aún las heridas físicas que han quedado como costuras que nos recuerdan el horror que se vivió.
Es imposible transmitirles la enormidad de la tragedia de aquel día. Solo deben saber que siete meses después aún queda mucho por hacer.
Viene una segunda parte: el daño emocional de tantas personas por las pérdidas de familiares, 228 personas fallecidas, o por el miedo que todavía queda en el cuerpo pensando que algo así pueda volver a pasar.
Sin embargo, el mayor daño se produce porque el PP no deja pasar página manteniendo a Carlos Mazón al frente del gobierno.
Se acaban de publicar encuestas de medios de comunicación que dicen que más del 80% de valencianos quieren que dimita y que el 90% no quiere que se presente a la reelección. Un acto muy llamativo se ha producido esta semana en la fiesta de celebración del ascenso a primera del Levante Club de Fútbol. Una celebración en la plaza del Ayuntamiento de Valencia que acabó coreándose gritos unánimes de “Mazón, dimisión”.
Nadie lo olvida ni un solo segundo.
Y Mazón y el PP valenciano siguen haciendo oídos sordos, victimizándose de la situación, echando culpas a otros, y resistiendo de forma cobarde.
¿Por qué digo “de forma cobarde”? Porque para mantenerse en el cargo, Carlos Mazón se ha arrojado a los brazos de Vox, y es este partido quien gobierna hoy en la Comunidad Valenciana. Tanto es así que Mazón está incluso modificando el propio programa del PP, sus propios presupuestos para asumir el marco ideológico de Vox.
Esto es ya lo que faltaba para la Comunidad Valenciana.
Así, encontramos cada día noticias devastadoras: Vox quiere “estrangular” (palabras textuales) al organismo estatutario de la Academia Valenciana de la Lengua para dar dinero a una asociación no reconocida científica ni lingüísticamente; se derivan los presupuestos para los municipios únicamente gobernados por Vox; se impulsa una moción para promover las terapias de conversión sexual cuando es algo prohibido por nuestra legislación, incluso por la ONU; recortan los presupuestos para memoria democrática e impulsan un plan para devolver los nombres franquistas; retiran todo el dinero para la cátedra de la Universitat de València que investiga sobre el Derecho Civil Valenciano, seña de identidad que figura en nuestro Estatuto de Autonomía; se recortan o anulan las ayudas para la promoción del valenciano; se niega el cambio climático y sus ayudas, pese a lo ocurrido con la Dana; ataques directos a las universidades públicas; y, por supuesto, los sindicatos se convierten en enemigo a batir.
Y ahora para salvarse él, Mazón se ha vendido de forma vergonzosa y deshonesta a Vox, quien maneja los hilos del gobierno y se ve, hoy más que nunca, capaz de desmontar la autonomía valenciana, realizar un retroceso democrático sin precedentes, y ejecutar su programa por encima del propio Partido Popular. Carlos Mazón ha vendido a la Comunidad Valenciana.
La línea roja que ha traspasado Carlos Mazón, siete meses después de la peor desgracia vivida en la Comunidad Valenciana, no es admisible. Y no debería serlo ni siquiera para Feijóo.
Ana Noguera Montagud
Doctora en Filosofía por la Universidad de Valencia.
Tutora de Sociología en la UNED (Valencia)
Miembro del consejo de redacción de la revista Temas para el Debate, y crítica de libros de la revista Sistema.
Articulista en la revista digital Sistema Digital.
Miembro de las asociaciones literarias Concilyarte y Clave.
Ha codirigido cursos de la UIMP (Valencia)
Miembro de varias ONG Greenpeace, Médicos Sin Fronteras, Cruz Roja, Amnistía Internacional y Fundación Hugo Zárate.
Coordinadora de actos culturales: mesas redondas, presentaciones de libros, encuentros literarios y exposiciones.
Varias publicaciones: artículos de prensa, críticas de libros, artículos de reflexión filosófica, antologías poéticas, novela y ensayo.
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