¡Por una vivienda digna!
Estoy gratamente asombrada de la movilización que se ha producido en torno al desahucio de Maricarmen. No ahondaré en sus condiciones de vulnerabilidad y en su capacidad de liderazgo ante la situación desbordante que ha vivido. Quisiera centrarme en la organización rápida, efectiva y multitudinaria de tantos jóvenes especialmente en torno al problema estructural que tiene nuestro país y muchos países desarrollados: la vivienda.
- Publicado en Opinión