Catedrático de Universidad de Biología Vegetal de la Universidad de Alcalá. Licenciado en Ciencias Biológicas por la Universidad de Granada y doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid.
En la Universidad de Alcalá ha sido Secretario General, Secretario del Consejo Social, Vicerrector de Investigación y Director del Departamento de Biología Vegetal.
Actualmente es Director del Real Jardín Botánico de la Universidad de Alcalá. Fue alcalde de Alcalá de Henares (1999-2003).
En el PSOE federal es actualmente miembro del Consejo Asesor para la Transición Ecológica de la Economía y responsable del Grupo de Biodiversidad.
En relación con la energía, sus libros más conocidos son El fracking ¡vaya timo! y Fracking, el espectro que sobrevuela Europa. En relación con las ciudades, Tratado de Ecología Urbana.
La última batalla del ministro de Consumo Alberto Garzón es su intención de prohibir la publicidad de aquellos alimentos que fomenten la obesidad infantil, entre ellos los helados, lo que no ha gustado a otro ministro, el de Agricultura, que prefiere los "mecanismos de autorregulación". Como sucedió en la batalla de las carnes rojas, Garzón tiene razón. Y es que además de los problemas de obesidad, los helados, arquetipos de los alimentos ultraprocesados, pueden contribuir al deterioro cognitivo.
The Last of Us es una nueva serie de HBO que presenta un distópico mundo posapocalíptico en el que la humanidad ha desaparecido casi por completo debido al brote de una peligrosa infección que controla el cerebro y convierte a los humanos en monstruos deformes sedientos de sangre.
La serie presenta dos diferencias sustanciales con respecto a las típicas películas como La noche de los muertos vivientes o The Walking Dead: los humanos afectados no son “muertos vivientes” (zombis), sino que están vivos; y el organismo infectante no es un virus, sino un hongo Ophiocordyceps que existe en la vida real.
Unos hongos manipuladores
Los creadores de la serie y del videojuego en el que se sustenta se inspiraron en un episodio del documental Planeta Tierra. En él, un hongo entomopatógeno del género Ophiocordyceps infecta a una hormiga bala (Paraponera clavata), cuyo cuerpo consume por dentro dejando intacto el cerebro, lo que le permite manipular el comportamiento del insecto.
Se conocen más de doscientas especies de Ophiocordyceps que pueden influir en el comportamiento de los insectos. Fueron descritos en 1931 pero, salvo para los campesinos tibetanos y en el mercado doméstico chino donde se comercializan todo tipo de organismos, los Ophiocordyceps eran unos perfectos desconocidos hasta hace tan solo treinta años.
El extraño caso de las atletas chinas
Septiembre de 1993. Los cronistas deportivos estaban impresionados. En los juegos nacionales chinos celebrados en Beijing todas las atletas de las carreras de velocidad de 1500, 3000 y 10 000 metros batieron el récord del mundo. Inmediatamente se desató la sospecha del uso de sustancias dopantes. La entrenadora china salió al quite en una entrevista publicada en Track & Field News: nada de drogas. El secreto estaba en el entrenamiento en altitud y en beber un brebaje milenario de la medicina tradicional china.
Un paquete de yarsagumbas depositado sobre la página de Track & Field News en la. que aparece Qu Yunxia batiendo el récord del mundo de 1 500
Ni que decir tiene que se desató la búsqueda de aquel bebedizo, y más aún cuando se supo que también tenía propiedades afrodisíacas. Inmediatamente quedó etiquetado como la “viagra del Tíbet”. La base orgánica de la milagrosa pócima era la “yarsagumba”, un gusano-hongo que crece entre los 3000 y 4000 metros de altitud en los prados alpinos tibetanos.
En realidad, como si se tratara del mitológico centauro, la yarsagumba es una quimera constituida por el cuerpo de una oruga de la polilla fantasma Thitarodes armoricanus, momificada después de ser invadida por el hongo Ophiocordyceps sinensis, cuyo micelio se desarrolla a partir de esporas existentes en el suelo.
Durante el otoño, el micelio infecta a la oruga viva que crece enterrada e invade su cuerpo. Para crecer, el hongo absorbe todos sus nutrientes del cuerpo de la oruga. Hacia el verano del año siguiente, después de consumirla completamente, la infección ha matado a la oruga, pero dejando intacta su piel.
Ciclo de Ophiocordiceps sinensis.
Mientras tanto, el hongo se transforma en una masa endurecida, el esclerocio, que conserva la forma del cuerpo de la oruga y la empuja con la cabeza apuntando hacia arriba hasta situarla a unos pocos centímetros por debajo de la superficie del suelo.
Justo antes de que comience el invierno, de la cabeza de la oruga, que permanece enterrada en el suelo, surge una estructura erecta que emerge de la tierra, el estroma. Sobre este se localizan unas estructuras crateriformes, los peritecios, en cuyo interior se desarrollan las esporas que renovarán el ciclo una vez llegado el otoño, cuando comiencen a desarrollarse las larvas subterráneas que emergieron de los huevos enterrados por la mariposa a finales de primavera.
Cápsulas nutricionales a base de una especie de Cordyceps.
Durante siglos, el hongo ha sido codiciado en Asia debido a sus propiedades medicinales y afrodisíacas. Los usos de la yarsagumba en la medicina tradicional china han sido ampliamente investigados en Oriente. Se ha empleado con éxito en estudios con animales y en tratamientos clínicos con humanos, entre los que sobresale su uso terapéutico como parte del tratamiento antirretroviral en pacientes con el virus VIH, que se basa en un principio activo exclusivo de este hongo, el nucleósido didanosina.
¿Pueden estos hongos causar una pandemia como la de la covid-19?
Una pandemia fúngica comparable a la covid-19 es muy improbable por varias razones.
En su mayoría, los hongos potencialmente letales son patógenos oportunistas. Esto significa que habitualmente convivimos con ellos sin que nos causen problemas, porque solo arraigan en personas vulnerables inmunodeprimidas por una enfermedad subyacente como el cáncer, por una infección viral como el VIH e incluso por el abuso de antibióticos, tres factores que aumentan el riesgo de infecciones fúngicas peligrosas.
En tercer lugar, la mayoría de los hongos son mesófilos que crecen a temperaturas frescas de alrededor de 10 ⁰C, lo que significa que normalmente no pueden crecer a la temperatura interna del cuerpo humano. Esa es una de las razones por las que la mayoría de las infecciones fúngicas suelen ser dermatomicosis superficiales.
Por lo demás, todos los Ophiocordyceps conocidos son específicos de determinados insectos (que tienen una temperatura corporal idéntica a la del aire que los rodea) y no están adaptados a prosperar a nuestra temperatura corporal ni pueden competir con nuestro sistema inmunitario, mucho más complejo y evolucionado que el de un insecto.
Esto es algo que ya conocían los expertos cuando lo pronosticaron hace tres décadas. El aumento de las temperaturas globales significa que los hongos deben adaptarse, lo que hipotéticamente podría aumentar el número de especies potencialmente causantes de infecciones humanas graves.
Tal como sugiere uno de los personajes de The Last of Us, el cambio climático quizás esté planteando nuevos escenarios pandémicos. Una vez más, puede que la realidad esté superando a la ficción.
Manuel Peinado Lorca, Catedrático de Universidad. Director del Real Jardín Botánico de la Universidad de Alcalá, Universidad de Alcalá
Según el mito del origen judeocristiano, Dios le pidió a Caín y a su hermano Abel que demostraran cuánto lo amaban mediante un sacrificio que debía elegir cada uno. Abel, el pastor, le preparó cordero asado. El agricultor, Caín, puso en el fuego un potaje con los productos de su huerta.
En Borges, la teología está lejos de ser un trauma para extirpar. En lugar de ser hostil a ella, la recibió encantado en el maravilloso país de la literatura, celebrando la existencia de la especulación teológica y extrayendo de ella todas sus posibilidades estéticas. «La teología es la rama más frondosa de la literatura fantástica», escribió. Borges creía que una antología de la literatura fantástica no debería prescindir de las prodigiosas creaciones teológicas de la imaginación humana.
Si a usted le gusta decorar las navidades con un “árbol” recién cortado, es posible que se pregunte cómo mantenerlo para que puedan verlo los Reyes Magos. Los árboles de Navidad pueden permanecer frescos durante semanas: un corte oportuno y agua constante son la clave. Pero después, ¿qué pasa con ellos después del 6 de enero?
El pasado domingo, el presidente francés Enmanuel Macron puso punto final a su viaje oficial a Estados Unidos con una visita a Nueva Orleans, una ciudad que la Francia de Napoleón, aprovechándose de la debilidad de España, vendió a los Estados Unidos de Thomas Jefferson por un puñado de dólares.
Hace 140 años, el abogado estadounidense Charles Jules Guiteau fue ahorcado en una prisión federal. Sufrió la pena por un magnicidio: el del presidente James A. Garfield. En realidad, fueron los médicos los que acabaron con Garfield, pero fue Guiteau el que subió al cadalso.
Entre las casi 3.700 páginas de conclusiones que contiene el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático sería fácil que se perdieran los puntos esenciales. Afortunadamente, el párrafo final es concluyente: «La evidencia científica acumulada es inequívoca […] Cualquier retraso adicional en la acción global concertada y anticipada sobre la adaptación y la mitigación [al calentamiento global] perderá una breve y rápida ventana de oportunidad para asegurar un futuro habitable y sostenible para todos».
Escribo este artículo recién llegado de mi centro de salud en el que me han administrado las vacunas contra los virus de la gripe y de la Covid-19. Me he animado a pedir cita apenas transcurridas dos semanas de que la Comunidad de Madrid haya comenzado su campaña de vacunación, después de buscar respuesta a unas preguntas que supongo rondan en la cabeza de quienes ya han cumplido “tres quinces y un veintiuno”.
Los ricos no generan riqueza, se quedan con la riqueza: por eso son ricos. Si generarán riqueza se llamarían trabajadores. Es un sarcasmo que quienes reclaman más intervención del Estado cuando la economía marcha mal, reclamen un Estado mínimo cuando las cosas les van bien.
El 14 de septiembre de 1867 se publicó en Hamburgo el primer volumen de El Capital. Se suele pasar por alto que una buena parte de los fundamentos de ese libro que cambió para siempre la interpretación de la historia se deben al antropólogo estadounidense Lewis Henry Morgan (1818-81).
Escribo este artículo siete horas antes de que se abran las urnas en Brasil. Cuando ustedes lo lean, conocerán los resultados. Cuando comienzo a teclear sobre mi ordenador, los intuyo gracias a las encuestas. En cualquier caso, después de que los votantes acudan a votar para elegir hoy, 2 de octubre de 2022, a un presidente podrían surgir dos “brasiles” muy diferentes.
En agosto de 1961, miles de aves marinas enloquecidas sobrevolaban las costas de la bahía de Monterrey, California. El extraño suceso sirvió de inspiración para que Alfred Hitchcock, que veraneaba en la zona, ideara el guion de su famosa película Los pájaros (1963), en la que bandadas de aves frenéticas atacan a los residentes de un pueblecito costero, Bodega Bay.
El pasado 28 de agosto cientos de testigos estupefactos vieron una bola de fuego que iluminó el cielo nocturno de Nueva York. Una bola de fuego es un fenómeno que se produce cuando un meteorito procedente del espacio exterior entra en la atmósfera terrestre a velocidades que pueden superar los 200 000 km/h.
El Bourbon es una bebida destilada de la familia de los güisquis exclusiva de Estados Unidos caracterizada por ser ligeramente aromática y de sabor acaramelado. Desde sus inicios hace cuatro siglos, desempeñó un papel clave en la configuración de los hábitos de consumo estadounidenses y de su cultura política y legal.
El caso Roe contra Wade fue un litigio judicial que concluyó en 1973 cuando el Tribunal Supremo de Estados Unidos dictaminó que la Constitución protege la libertad de una mujer embarazada para elegir abortar sin restricciones gubernamentales.
Un cura rural, Jean Meslier, se atrevió en el siglo XVIII a denunciar el gran fraude: escribió un manuscrito de quinientas páginas para argumentar que Dios no existe, que la religión es una gran mentira y una fantasía inventada para oprimir y explotar al pueblo. Por primera vez en la historia de las ideas, un filósofo dedicó una obra al ateísmo: formó parte de sus reflexiones, lo profesó, lo demostró, lo argumentó y lo citó. Con Meslier comenzó la verdadera historia del ateísmo.
La tesis de Queridos niños, la última novela de David Trueba en la que retrata el mundo de la política y su trastienda desde la sátira y la observación desprejuiciada, es que todos somos unos niños que creemos saber cómo funcionan las bambalinas del poder político, pero que al final el engaño, la corrupción y el vocerío mediático acaban por sumergirnos en un engrudo formado por los cientos de certezas que creemos dominar y que no son más que débiles espasmos autoprovocados para insuflar vida a nuestro decadente activismo mental.
El tedio de la calurosa mañana de domingo en la que acabo de escribir este artículo me lleva a enredar con el mando a distancia. Doy por azar con Megalodón, una película de cierto éxito que trata de tiburones tan monstruosos como fantásticos.
Escribo este artículo mientras a mi alrededor, en la ciudad en la que vivo, el asfalto arde bajo unas temperaturas inusitadas en la primera quincena de junio. Este tórrido verano anticipado no es anecdótico: es una consecuencia más del cambio climático que será peor, mucho peor, de lo que imaginamos.
Cuando calienta el sol aquí en la playa, dice la letra de la canción de los hermanos Rigual. Pues no. Abrumado por el calor que nos castiga estos días, un amigo me dice que elige pasear a la caída de la tarde, cuando el sol ya no está en su cenit y comienza la “fresquita”. Pues no.
Desde que Donald Trump ganó las elecciones de 2016, la cultura europea ha vivido un extraño romance: una historia de atracción por la cultura de los estadounidenses blancos de remoto origen europeo, que tradicionalmente hacían trabajos manuales o agrícolas y que llevan décadas sufriendo las consecuencias dramáticas de la transformación económica. Gente que ha sido, al mismo tiempo, uno de los pilares culturales más importantes de Estados Unidos y un grupo socialmente despreciado.
En un oxímoron de imposible digestión, muchos españoles que abogan por la preservación de la tauromaquia en nombre de la conservación de una “especie” que no lo es, el toro de lidia, abogan por el exterminio de otra, el lobo, que ha logrado resistir a duras penas el avance de la civilización.
La Paleoantropología, ciencia que se ocupa de los orígenes del hombre, comparte algo esencial con la Teología y con la Ufología: las tres tienen más estudiosos que materiales para estudiar. A pesar de que los fósiles de homínidos hallados en todo el mundo cabrían holgadamente en una camioneta, la situación ha cambiado sustancialmente en los últimos años porque, examinadas por los modernos métodos de datación y los análisis genéticos, las proteínas y el ADN obtenidos de esas deshidratadas estructuras que son los huesos están convirtiendo en un libro repleto de una maravillosa información lo que hace unas décadas era un enigma indescifrable.
Hacemos el periodismo que la sociedad necesita ¡Tú lo haces posible!
El periodismo verdaderamente independiente no responde a intereses corporativos ni políticos; responde únicamente a sus lectores. Para seguir investigando, destapando realidades incómodas y garantizando una información rigurosa, libre de censura y con firmes valores sociales, necesitamos tu apoyo.
Cada aportación económica es el escudo que protege nuestra libertad y la garantía de que las historias que importan sigan saliendo a la luz. Apoya hoy nuestro proyecto y defiende un periodismo libre.
*Si deseas hacer una donación a EL OBRERO a través de tarjeta de crédito (o cuenta bancaria asociada a Paypal), desde cualquier país del mundo, puedes hacerlo con el sistema de pago seguro PAYPAL, en el enlace "¡Apóyanos y dona!". Es muy sencillo operar con PAYPAL, y totalmente seguro. Paypal no comparte tus datos de cuenta o tarjeta con terceros, ni con EL OBRERO. En el último paso, Paypal te generará un recibo del pago efectuado. Muchas gracias por tu apoyo. Para cualquier duda, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..