Es sumamente curioso que dos Comunidades Autónomas con tanto peso económico, social, demográfico y político en nuestro país, como son Madrid y Cataluña, estén gobernadas por dos personajes políticos que están castigando a sus conciudadanos. Mientras Torra representa una presidencia preocupada por la salvación de todos los males que supuestamente España infringe a Cataluña, aunque ahora un poco en segundo plano por la pandemia, en medio de los líos del propio nacionalismo catalán enredado en disputas internas, y sin olvidar que el propio presidente vive enfrascado en su posible inhabilitación, Díaz Ayuso es la cabeza del caos en la gestión de esta misma pandemia que está convirtiendo Madrid en un horror. Se puede estar de acuerdo o no con otros presidentes autonómicos, pero, en general, casi todos intentan, con distinto acierto, luchar contra la gravedad que nos acecha, sin dar el lamentable espectáculo que desde la Plaça de Sant Jordi y la Puerta del Sol se nos ofrece un día sí y otro también.