Niels Bohr. Instituto de Física teórica
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
En marzo de 1921 si inaugura oficialmente El Instituto de Física Teórica, ubicado en Blegdamsvej, formando parte de la Universidad de Copenhague. Las expectativas generadas por el nuevo centro, se cumplirán sobradamente. Desde la primera edición de los Premios Nobel en 1901, hasta la época de la fundación del Instituto, la pequeña Dinamarca ha conseguido cuatro: en fisiología o medicina (2), en literatura y, el premio de la Paz ¡Falta el premio en ciencias! Niels Bohr es galardonado con el Premio Nobel de física de 1922. El año anterior lo había obtenido Einstein. Para los daneses, el premio es un orgullo nacional.
El triunfo científico, se completa con otra noticia. El mismo día que Bohr recibe el Premio Nobel en Estocolmo, un telegrama le comunica el descubrimiento en el Instituto, de un nuevo elemento químico. En nuevo elemento (nº 72) descubierto por el holandés Dirk Coster y el húngaro Georg Hevesy en el Instituto, es denominado “hafnio” (Hafnia era el nombre latino, de la primitiva ciudad de Copenhague).
Como consecuencia de las breves estancias de Bohr en Inglaterra, el Instituto se relaciona cordialmente con científicos ingleses. También, por la posición neutral de Dinamarca en la PGM, establece relaciones con científicos alemanes, de las universidades de Gotinga, Múnich y Berlín. Como consecuencia de ello, en los años 1920 numerosos físicos jóvenes de todo el mundo, acuden a Copenhague, donde se puede discutir en un ambiente no envenenado por la política. La física atómica es internacional y, hay consenso en admitir, que nadie hizo más que Bohr, por promover esta situación. El Instituto es una insólita y fructífera, explosión de ciencia y cultura. En particular Bohr, tiene una actitud abierta hacia los jóvenes talentos, hacia sus nuevas ideas. Es comentario generalizado, que conocer a Bohr, es la experiencia más grande, en la vida de un físico joven.
El calor humano y, la amistad en la cooperación, dirigida al trabajo y al estudio, es lo que vino en llamarse “el espíritu de Copenhague”. Allí se produjo un ambiente científico, e altísimo nivel intelectual, en el que tenían cabida el sentido del humor, los deportes y las actividades culturales como cine y teatro. Todo ello era posible, por el carisma de Bohr.
Incluso algunos profesores visitantes, al llegar al Instituto, se extrañaban de este ambiente jovial. Sin embargo, el reflexivo Bohr les contesta con un fino humor:
“Es que hay cosas tan serias, que sólo pueden ser discutidas en broma”.
En otra ocasión, un profesor convencional y rígido, entra en el despacho de Bohr. En su mesa hay una especie de talismán, de origen africano y forma cúbica. El profesor le reprocha que es inconcebible, que crea en estas cosas. Bohr le responde, mientras continúa escribiendo:
“Oh, me han dicho que, aunque no crea en él, funciona”.
(Esta anécdota, también la he leído, referida a la herradura, que Bohr tenía colgada en el dintel de su casa).
La década de 1920-1929, fue la época de mayor esplendor del Instituto, es el momento de la nueva física cuántica. La mayor parte de los físicos jóvenes, que llegaron después a ser famosos, pasaron por el Instituto, en estancias breves o largas. Podemos citar a Heisenberg, Gamow, Landau, Schrödinger, Pauli, Dirac, Born… Singularmente Bohr, Heisenberg y Pauli, son denominados por sus colegas “el terceto de Copenhague”.
Werner Heisenberg, (como ya sabemos) es un físico alemán (1901-1976) conocido por su “principio de incertidumbre”, que afirma que no tiene sentido en la nueva física cuántica, determinar exactamente una partícula. Hay pares de magnitudes físicas (posición y momento) cuyas incertidumbres de medidas, están relacionadas de manera peculiar, ya que al disminuir (aumentar) la indeterminación de una, aumenta (disminuye) la de la otra, de suerte que su producto, se mantiene siempre constante, en torno al valor de h (constante de Planck de valor pequeñísimo, pero no nulo: ¡si fuera cero, no habría física cuántica!).
Pues eso.
(Continuará.)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.