El voto cómplice
- Escrito por Elena Muñoz Echeverría
- Publicado en Tribuna Libre
Qué decir que no se haya dicho ya sobre el affaire de la pareja de Ayuso y sobre ella misma. No vamos a decir que han corrido chorros de tinta, porque ya ese tipo de comunicación no se lleva, pero han sido días, horas y minutos en los que las redes sociales se han llenado de opiniones, tergiversaciones, acusaciones, mentiras y medias verdades.
Los medios afines a la presidenta del gobierno de Madrid han salido como si se tratara del desembarco de Normandía, formando un escudo humano para proteger la fama de quien para ellos estaba siendo atacada sin piedad.
En mi humilde opinión, si Isabel Díaz Ayuso no hubiera salido en tromba, como un toro cuando abren el portón de chiqueros (esta analogía seguro que es de su gusto ya que defiende tanto lo taurino), digo, si la propia presidenta no hubiera empezado a tirar a todo lo que se meneaba, y hubiera guardado la prudencia y decoro que debe a su cargo, otro gallo cantaría. Porque realmente ella no es responsable de que su novio sea un defraudador, que por lo visto lo es, y bastante, sino que su problema radica en defender a capa y espada una inocencia que está lejos de responder a la realidad.
Algunos madrileños y madrileñas nos preguntamos si ella sabía algo sobre de dónde provenía el dinero para tanto fasto y lujo. Porque, si lo ignoraba, pues poco dice de su capacidad y visión de la realidad en la que vive; pero si no ha sido así, ¿cómo ha podido consentir rodearse de un estatus fruto de hurtar a los contribuyentes una aportación de ese volumen?
Con todo, el grave problema no está solo en Ayuso sino en aquellos que a pesar de todo la volverían a votar a día de hoy, como la votaron aún cuando se sabía el caso de los fallecidos en las residencias de mayores. Ciudadanos a los que les importa un pito, por no decir algo más contundente, lo que esta señora haga o deshaga, con tal de destruir todo lo que huela a progreso o socialismo.
Todos ellos han ayudado a construir el espantajo del sanchismo y del socialcomunismo. Todos ellos han sido cómplices de que desde la Asamblea de Madrid no se hayan convocado comisiones de investigación sobre las muertes de las residencias en pandemia. Todos ellos han colaborado en que la Sanidad pública en Madrid lleve agonizando años… Porque en un sistema democrático, como el nuestro, nadie adquiere el poder de gobernar una región sino es con el voto.
Hay que decirlo alto y claro: los votantes somos cómplices de lo que los votados lleven a cabo, sobre todo cuando tras hacer de su capa un sayo se les sigue votando. Como dijo Trump una vez “podría disparar a gente en la Quinta Avenida y no perdería votos”
Una mujer sin escrúpulos, un partido corrupto, unos medios de comunicación comprados que dirían que los burros vuelan si con ello consiguieran más dinero público, y unos votantes que no se cuestionan ni valores ni principios, sino que siguen las consignas que les ratifican en sus odios, fobias y descalificaciones, han convertido a Madrid en un auténtico desastre en servicios públicos, solidaridad y decencia.
¡Qué pena!
Elena Muñoz Echeverría
Elena Muñoz Echeverría es licenciada en Historia del Arte, gestora cultural, editora y escritora. Ha ejercido la docencia durante veinticinco años. Desde 2015 a 2019 ha sido vicepresidenta de la Asociación de Escritores de Madrid. Tiene doce libros publicados entre narrativa y poesía.
Autora de un blog de éxito MI VIDA EN TACONES
http://mividaentacones59.blogspot.com/
Actualmente forma parte del gobierno municipal de Rivas como Concejala (PSOE) de PATICIPACIÓN CIUDADANA Y BARRIOS.