El efecto Dunnig-Kruger y la incompetencia
- Escrito por Elena Muñoz Echeverría
- Publicado en Tribuna Libre
Nadie es más osado de su incompetencia que el ignorante, porque su osadía nace de la falta de percepción de su ausencia de conocimientos, y eso le hace lanzarse a tumba abierta a juzgar y calificar, minusvalorando, hechos y personas cuyo trabajo y capacidad intelectual es superior.
La prueba estriba en lo que se ha venido a llamar "el efecto Dunnig-Kruger", y que se basa en varios principios:
- Los incompetentes tienden a creer que son mejores de lo que son.
- Los incompetentes no reconocen la habilidad de otros.
- Los incompetentes son incapaces de reconocer su extrema insuficiencia.
- Los incompetentes son muy vanidosos.
Sin que haga falta señalar a nadie en esta sociedad, muchos, y muchas, afectados por el efecto DK ocupan puestos de responsabilidad en los que esa incompetencia tiende a ser más peligrosa que meter una cerilla en un bidón de gasolina. Entonces, cuando consiguen llegar a un cierto poder se vienen arriba, apoyados por quienes tienen interés en que esa incompetencia sirva a sus objetivos espúreos, independientemente de que hagan el ridículo una vez y otra...
Es cierto que podemos afirmar que esto no es de ahora, que la Historia está trufada de individuos o individuas, cuya falta de competencia en distintas áreas han podido lleva a desastres de proporciones bíblicas. Pero no cabe duda que en estos tiempos, en los que bregamos con unos medios de comunicación que manipulan, retuercen y mienten, es mucho más sencillo convertir a un o una inútil en alguien con capacidad de decisión, aunque sea la persona más incapaz. Lo peor es cuando esa falta de “luces” es aprovechada, como antes hemos señalado, para crear una especie de guiñol manejado por quienes, al final, van a conseguir “cacho”.
Seguramente, a estas alturas del artículo algún nombre se nos habrá presentado, nombre del panorama social o político. Seguramente, también, muchos habremos coincidido en esos nombre, haciéndonos la sempiterna pregunta de cómo es posible que fulanita o menganito hayan llegado a dónde están.
En épocas pretéritas se encumbraban a las personas incompetentes de una manera bastante más, digamos, “directa”, y muchos llegaban al poder gracias a que su antecesor se había cruzado con un puñal o veneno. Los incapaces quedaban a merced de sus consejeros y personajes que alagaban su vanidad a cambio de prebendas, hasta que dejaban de ser útiles.
Pues bien, aunque hayan pasado años, y años, y aunque ahora pongamos nombres rimbombantes, sigue habiendo inútiles y otros que se aprovechan de ello.
Cualquier parecido con la realidad que nos rodea no es pura coincidencia.
Elena Muñoz Echeverría
Elena Muñoz Echeverría es licenciada en Historia del Arte, gestora cultural, editora y escritora. Ha ejercido la docencia durante veinticinco años. Desde 2015 a 2019 ha sido vicepresidenta de la Asociación de Escritores de Madrid. Tiene doce libros publicados entre narrativa y poesía.
Autora de un blog de éxito MI VIDA EN TACONES
http://mividaentacones59.blogspot.com/
Actualmente forma parte del gobierno municipal de Rivas como Concejala (PSOE) de PATICIPACIÓN CIUDADANA Y BARRIOS.