EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Progresar en física y escalada


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Al aceptar la cátedra en la Universidad de Leipzig, Werner Heisenberg había puesto la condición, de tomarse un año sabáticos en Estados Unidos, allá por 1927.

Al finalizar su estancia en EE.UU. se puso de acuerdo con Paul Dirac, físico inglés (un día de estos escribiré sobre él, pues ha sido para mí un “descubrimiento”) para viajar juntos de vuelta a casa, aunque dando un gran rodeo. Habían decidido encontrarse en el Parque de Yellowstone, para hacer algunas excursiones, y después viajar a Japón por el Océano Pacífico, y regresar a Europa a través de Asia. Habían quedado en el hotel, del famoso géiser “Old Faithful”. Pero como Heisenberg llegó un día antes, se fue a ascender sólo por las montañas. Muy pronto notó que allí los montes, al contrario que los Alpes, eran espacios muy solitarios, apenas transitados. No había caminos ni senderos, y no se veían indicaciones, ni marcas de guía.

Posteriormente, el largo viaje por mar desde San Francisco hasta Yokohama, pasando por Hawai, les brindó muchas horas para debatir sobre ciencia. Werner sustentaba que, si se parte de una postura pragmática, el progreso científico aparece como un proceso de adaptación constante de nuestro pensamiento, a una práctica experimental continuamente ampliada, que no tiene conclusión. Y que por eso, la conclusión pasajera, no debe ser tomada demasiado al pie de la letra, en cambio sí, el método de adaptación.

En palabras de Heisenberg, desde el punto de vista metodológico, la principal dificultad para Paul, radicaba en el punto de partida y no en el gran nexo causal. Cuando me explicaba su método – apuntaba Heisenberg – tenía la impresión, de que la investigación de la física era para Paul, lo mismo que una vía difícil para un escalador. Parecía que todo consistía, en superar los siguientes tres metros. Efectivamente, si esto se logra una y otra vez, se llegará a la cima.

Pero para muchos montañeros, representarnos la ruta de escalada entera, de golpe, con todas sus dificultades, sólo conduce al desánimo. Además, los verdaderos problemas sólo se reconocen, en su real dificultad – lo sé por experiencia – cuando se llega a ellos, al punto de verdad difícil. En opinión de Werner, esa comparación de Paul, era totalmente errónea. Él sólo podía comenzar – siguiendo con el símil de la escalada – con la elección precisa de la ruta. Heisenberg estaba convencido, de que una vez hallada la ruta adecuada, y sólo entonces, podían vencerse las dificultades particulares. Para él, el fallo de la comparación de Paul, consistía en que nunca se podía saber “a priori”, si una vía de escalada, estaba al alcance de las habilidades de cada uno.

Heisenberg estaba convencido, de que siempre las interrelaciones resultan sencillas en la naturaleza, ya que ésta está hecha para ser comprendida. O que, quizá, sería más correcto decirlo al revés: nuestra inteligencia está hecha de tal manera, que puede comprender la naturaleza. Las mismas fuerzas que han configurado la naturaleza, en todas sus formas, son también las responsables, de la estructura de nuestro ser y, por tanto, de nuestra capacidad de pensar.

Paul Dirac solía decir: “No se puede resolver más de un problema a la vez”. Mientras Heisenberg opinaba justo lo contrario: “No se puede resolver nunca un solo problema, siempre nos vemos obligados, a resolver varios a la vez”. Parece que éste sólo pretendía indicar, que la verdadera solución de un problema, siempre radica en encontrar los grandes nexos causales sencillos. A partir de ahí, se resuelven por sí mismos, otros problemas en los que uno no había caído antes. Ambas metodologías contenían así, una gran parte de verdad.

Frente a las aparentes contradicciones, a ambos sólo les consolaba el pensar, en una frase que los dos habían escuchado frecuentemente, en boca de Niels Bohr: “Lo contrario de una afirmación verdadera, es una afirmación falsa. Pero lo contrario de una profunda verdad, puede de nuevo ser una profunda verdad”.

Pues eso.

 

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.

 

Hacemos el periodismo que la sociedad necesita
¡Tú lo haces posible!

 

El periodismo verdaderamente independiente no responde a intereses corporativos ni políticos; responde únicamente a sus lectores. Para seguir investigando, destapando realidades incómodas y garantizando una información rigurosa, libre de censura y con firmes valores sociales, necesitamos tu apoyo.

Cada aportación económica es el escudo que protege nuestra libertad y la garantía de que las historias que importan sigan saliendo a la luz. Apoya hoy nuestro proyecto y defiende un periodismo libre.

 

*Si deseas hacer una donación a EL OBRERO a través de tarjeta de crédito (o cuenta bancaria asociada a Paypal), desde cualquier país del mundo, puedes hacerlo con el sistema de pago seguro PAYPAL, en el enlace "¡Apóyanos y dona!". Es muy sencillo operar con PAYPAL, y totalmente seguro. Paypal no comparte tus datos de cuenta o tarjeta con terceros, ni con EL OBRERO. En el último paso, Paypal te generará un recibo del pago efectuado. Muchas gracias por tu apoyo. Para cualquier duda, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..