Ese valor tranquilo
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Tras el ascenso de Matthew Ridway al mando del XVIII Cuerpo Aerotransportado, James Gavin había asumido el mando de la 82ª División, a mediados de agosto de 1944. A sus 37 años, no sólo se convertiría en el general más joven del ejército de los EE.UU. durante toda la Segunda Guerra Mundial, sino también en el comandante más joven de una división, desde los tiempos de la guerra civil.
Gavin era huérfano (más tarde averiguaría que su madre, había sido una monja de Brooklyn, emigrada de Irlanda). Adoptado cuando era aún un niño de pecho, fue criado en las minas de carbón de Pensilvania, por una mujer que invocaba a la Sagrada Familia, cada vez que le propinaba una paliza con el cepillo del pelo.
Tras asistir ocho años a la escuela elemental, Gavin se puso a trabajar en una barbería enjabonando la cara de los mineros, de recadero en un taller de confección de botas, y de mozo en una gasolinera. Cuando cumplió los 17 años se fugo a Nueva York y se enroló en el ejército, mintiendo sobre su edad porque aún era menor de edad. Destinado a Panamá, se dedicó a leer y estudiar lo suficiente, como para poder ser admitido en West Point.
Siguió toda la vida siendo un estudiante perpetuo, abonado a “The de New Yorker”, “Time” y “Reader’s Digest”. En un archivador de cuartillas titulado “Generalato”, había copiado una frase atribuida a Voltaire: “Ese valor tranquilo en medio del tumulto, esa serenidad de una alma en peligro, que es el don mayor de la naturaleza para ejercer el mando”.
Posteriormente Ridway elogió a su subordinado (Gavin) por su “dominio de sí mismo, independientemente de la presión existente dentro y fuera del combate, su lealtad, su iniciativa, su celo, su buen juicio y su sentido común. Y a ello se añade el enorme encanto de su temperamento”.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.