El largo verano del 79. II
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Como adelantaba en la primera parte de este escrito, los días del verano del 79, se me hicieron largos y pesados. Me visité todas las agrupaciones de Baleares, teniendo que hacer noche fuera de casa, en las de Menorca, Ibiza y Formentera, a la cual hay que llegar en una barcaza desde Ibiza. Y en las de Mallorca, en las que también los compañeros, siempre tan amables, me invitaban a una opípara cena, después del debate, tenía que coger el coche y conducir a las tantas, ya de noche, por aquellas carreteras sinuosa y tan estrechas de entonces, medio dormido al volante.
Era un cansancio físico, no intelectual. Para bien o para mal, muy pocos compañeros habían leído algo de marxismo. Pero incluso así, alguno se declaraba marxista. Cuando le preguntaba, como era el tipo de sociedad que pretendía Marx, o si se había leído El Capital (la verdad es que yo lo he intentado un par de veces y, nunca he pasado de la mitad) el debate acababa ipso facto. En realidad, muchos compañeros confundían marxismo con radicalismo.
Para colmo, cada mes teñíamos una larga reunión de coordinación, entre tos los representantes felipistas, en Madrid, en casa de un compañero ¿Domingo Ferreiro o Manolo Marín? En las que preparábamos las ponencias de las comisiones del Congreso Extraordinario y, comenzábamos a perfilar la futura CEF. Respecto a esto último, se produjo una singular anécdota. Al ir a debatir quien ocuparía la Secretaria de Administración y Finanzas, Alfonso Guerra dijo que ésta ya estaba adjudicada a Emilio Alonso, si mantenía su disposición a detentarla. Se estaba refiriendo, a algo que había sucedido en el pasado XXVIII congreso de mayo. Antes de que Felipe rechazara presentarse a Secretario General, dada la ponencia política que se había aprobado, Alfonso Guerra intentaba conformar la nueva CEF y, le había ofrecido la Secretaría de Finanzas a Félix Pons (Félix era abogado y como tal, trabajaba en el Banco de Crédito Balear, pero por eso de trabajar en un banco, muchos creían que era un hombre de números) Félix le dijo que no, que los números no eran lo suyo, que me la ofreciera a mí, que había sido director o gerente de un par de empresas. Alfonso me la ofreció y, yo acepté. Pero como ya sabemos, todo se fue al garete.
Por fin llegaron los días 28 y 29 de septiembre de 1979 y. con ellos el Congreso Extraordinario del PSOE. En él Felipe hizo un extraordinario discurso (que, en su versión escrita, en la que había participado José María Maravall, llevaba el título de “Tenemos un proyecto sólido y coherente”). La principal conclusión de dicho discurso, era que el PSOE asumiera “el marxismo, como un instrumento teórico, crítico y no dogmático, para el análisis y la transformación de la realidad social, recogiendo las aportaciones marxistas y no marxistas, que han contribuido a hacer del socialismo, la gran alternativa emancipadora de nuestro tiempo y, respetando plenamente las creencias personales”. Se insistía en que “en este Congreso no hay vencederos ni vencidos. Lo que nos une es más que lo que nos separa”. En cuanto al partido, “no más enfrentamientos personales entre militantes. Las ideas enriquecen, cuando se confrontan con rigor y sin pasión” … “Tenemos una democracia débil. La defensa de la libertad y del debate democrático, son la fortaleza del partido” … “Que nadie espere cambios espectaculares, porque los tiempos son duros”, ya que la lucha contra el paro no podrá hacerse por la derecha, poque ello exige una previa reforma de estructuras, a la que la derecha no está dispuesta; la única alternativa a la crisis es el proyecto socialista”.
La clausura del Congreso, tuvo como principal consecuencia política, la victoria total, del núcleo liderado por Felipe y Alfonso y, la postergación del marxismo. Se trató del Congreso, en el que el PSOE relegaría el marxismo, como doctrina fundamental del partido y, reafirmaba su carácter democrático y federal, rechazando el exclusivismo marxista, manifestándose abierto, a todas las aportaciones que habían contribuido a conformar el socialismo. En aquel momento tomaba cuerpo definitivamente, de forma un tanto accidentada, la que fue dominada cono corriente socialdemócrata del PSOE, que asumía a fondo los riesgos y el compromiso, de un proyecto con vocación europea y de modernidad.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.
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