Aristóteles. Sobre las ideas. II
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Aristóteles llegó a la Academia, justo en los días en que Eudoxo, discrepada de la ontología platónica. Y no se limitó a mantener una actitud pasiva, en relación con estas discusiones, sino que se vio obligado a formarse una opinión propia, apartándose tanto de la doctrina de Platón, como de la de Eudoxo.
Es posible, que durante los tres años transcurridos en la Academia, en ausencia de Platón, Aristóteles, que contaba 20 años, al volver aquel de Sicilia, llegara a resolver, algunas de las dificultades básicas del platonismo. Las primeras discusiones con Platón, debieron ser, probablemente, bastante movidas. Precisamente en “Parménides”, se advierte que comparece un Aristóteles muy joven que, en opinión de algunos tratadistas, se identifica con el Aristóteles histórico. La respuesta dada por Cefisodoro (Discípulo de Isócrates, del siglo V a.C. Escribió una apología contra Aristóteles) a “Grillo”, confirma que Aristóteles, se ocupó inmediatamente de la teoría de las ideas. Esta respuesta demuestra que, en la época de la composición, del diálogo mencionado, se sabía ya, incluso fuera de los muros de la Academia, que Aristóteles se había dedicado a estudiar tal doctrina. Quizá el tratado “Sobre las ideas”, siguió inmediatamente a la composición de “Grillo”.
Al parecer, las tesis fundamentales del tratado “Sobre las ideas” fueron: a) no es posible admitir la existencia de ideas separadas y b) para conservar firmemente la doctrina de las ideas, sería necesario eliminar, la doctrina de los principios. Lo que Aristóteles pretende atacar, de manera especial, no es tanto la idea, sino su “separación”. Platón critica asimismo tal separación, en la primera parte de “Parménides”. Sin embargo, los caminos emprendidos por ambos filósofos, son muy distintos. En opinión de Platón, se podía mantener al mismo tiempo, el aspecto transcendente y el inmanente de las ideas, con tal de entenderlos de manera adecuada: para él, en realidad, las dificultades de la “separación”, solo se refieren, a un modo equivocado de entender las ideas. Aristóteles por su parte, opina que hay que renunciar totalmente, a la trascendencia de las ideas, transformándolas en “causas formales” inmanentes de las cosas. Al modificar de esta manera, la doctrina platónica, Aristóteles no renunció, a cierta forma de transcendencia. En lugar del transcendente inteligible, situó a la inteligencia transcendente, es decir, a Dios.
Pero, el hecho de haber transformado las “ideas transcendentes” en “formas inmanentes”, no suponía que Aristóteles, hubiera adoptado las posiciones de Eudoxo. Esta fue la razón, por la que criticó expresamente a éste, señalando que la teoría de Eudoxo, acerca de la “mezcla” de las ideas con las cosas, destruía la inmaterialidad de las ideas y, las transformaba en una especie de elementos materiales.
Giordano Berti, ha definido perfectamente esta operación, diciendo que Aristóteles, transforma las ideas de entes transcendentes, en estructuras transcendentales. Esto, precisa dicho autor, no suponía el rechazo integral del sistema platónico, sino tan sólo su revisión crítica, “llevada con sentido de consumación, a una instancia establecida por el mismo Platón y, con vistas a un platonismo, cada vez más fecundo y rigoroso”.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.