Dios y Nación
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Allá por los años 60 y 70, época de interminables debates ideológicos, que se podían alargar hasta el amanecer, había bastantes socialistas que se declaraban católicos creyentes, “cristianos por el socialismo”, uno de cuyos líderes intelectuales era José Luis López Aranguren.
Cuando discutíamos sobre la existencia o no de Dios, el debate podía alargarse horas y horas, hasta que, indefectiblemente, se llegaba siempre al mismo punto, aquel en que los creyentes decían: esto es cuestión de fe, y a través de ella se nos revela Dios ¡¡Acabáramos!!
De igual manera me parece, al nacionalista no hay argumento racional que le convenza, el corazón manda más que el cerebro. De esta forma el nacionalismo vendría a ser un buen sustituto de la religión, en el que la fe puede más que la razón. Así que el nacionalismo no está al alcance de cualquiera, sólo puede serlo aquel a quien la nación, se le ha revelado por medio de la fe.
Y a estas alturas ya he renunciado a la esperanza, de ser tocado por algún tipo de fe. Me tendré que conformar con la realidad, que no es que conforte mucho que digamos, pues es desconcertante y poco piadosa. Me hubiera gustado mucho, y lo digo esta vez sin un gramo de ironía, poder dormir arrullado por algún tranquilizador “esencialismo”. Que cómodo habría vivido siendo un historiador, un analista, un político, de esos que reflexionan con un tono de pomposidad y transcendencia, arrobados en la total seguridad de la verdad. Pero me temo que ya nunca pasaré, de “esa disposición artesanal del profesional que conoce sus herramientas”, de la que escribe Luis Mateo Díez. Viviremos con ello.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.