EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Sanchismo


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

No cabe duda alguna que las elecciones del pasado 28 de mayo, han encendido todas las alarmas en la izquierda. Pues constataron una notable desmovilización y una fuga importante, de votantes del PSOE a la derecha. A muchos españoles parece como si nos le hubiera parecido importante: la subida del salario mínimo; la reforma del mercado de trabajo; la fuerte creación de empleo; la protección de los trabajadores, mediante los ERTE, durante la pandemia; el ingreso mínimo vital; la ley de eutanasia; la ley de la memoria democrática; las leyes de igualdad… Curiosamente, cuando se pregunta separadamente en las encuestas, por las políticas del listado anterior – escribe Ignacio Sánchez-Cuenca – muchas de ellas obtienen niveles altos de aprobación (a veces, incluso también, del electorado conservador).

¿Qué ocurre entonces? ¿Por qué parece entonces, que la gestión del Gobierno, no es suficiente? Pues que los medios y las redes, han ido creando, un clima muy negativo para el Gobierno, que sobrepasa el tema de la gestión y, presenta al Ejecutivo, como un peligro para el futuro de la nación. Dicho clima, es el resultado de un ciclo de nacionalismo español, que venía gestándose desde hace tiempo y, que alcanzó su clímax, en la crisis catalana del 2017

Este nacionalismo español – en el fondo como todos los nacionalismos – viene poseído por un espíritu excluyente, el de la “anti-España”, formada por socialistas, comunistas y, nacionalistas vascos y catalanes. Y la situación resultante, no puede ser más ridícula: plenamente integrada España en la UE, con una democracia de ya 45 años de antigüedad, en una sociedad que ha dado un salto enorme, en sus niveles educativos, el PP nos viene ahora con el dilema “sanchismo o España”. La acusación de antiespañolismo, me parece, se sustenta en dos elementos. De una parte, las medidas tomadas para normalizar la situación en Cataluña (indultos, reforma del delito de sedición); por otra los apoyos legislativos puntuales, de grupos como ERC y/o Bildu. Y, en la medida en que dichos apoyos se consideran “ilegítimos”, las leyes aprobadas gracias a ellos, también lo serían.

Ante ello, la estrategia del avestruz, empleada por el Gobierno, hasta hace unos días, ha sido nefasta. Las entrevistas que ha realizado un espléndido José Luis Rodríguez Zapatero, en las últimas semanas, constituyen el contraejemplo de la estrategia del Gobierno. Zapatero ha aparecido en los medios, defendiendo con convicción, no solo lo realizado en materias de política públicas, sino también la política de alianzas y, los pasos dados, para la normalización de Cataluña. Lo ha explicado con claridad y convicción y, los periodistas conservadores, se han quedado atónitos ante la osadía. Sus intervenciones han galvanizado, a una buena parte de la opinión pública, que ha descubierto (hemos descubierto) con alivio, que hay una figura pública, que se atreve a romper, con la cadena de tópicos y falsedades que han extendido las derechas, agitando el fantasma de la “anti-España”.

Es curioso, aunque no nos debería extrañar, conociendo el pelaje de la mayoría de los medios, el doble rasero que reluce contra el sanchismo. Prácticamente ninguno de los que ladran, contra las tendencias autoritarias o antidemocráticas en el Gobierno, hicieron oír sus voces, contra el juego sucio realizados por el ministerio del Interior, de la época de Marian Rajoy, o el bloqueo del Consejo general del Poder Judicial.

En España existen, en términos generales, dos proyectos políticos alternativos, uno se basa en la integración, el otro en la exclusión. Los partidarios de la integración, creemos que las políticas de exclusión, seguidas por Aznar y Rajoy, nos llevan a crisis profundas, como las que se vivieron bajo sus gobiernos, con el “plan Ibarretxe” en 2003 y, el referéndum del 1 de octubre en 2017. Los partidarios de la exclusión, por su parte, piensan que la integración sólo llevará al reforzamiento de los separatistas y, a la ruptura final del país. Son dos proyectos que deberíamos medir en una limpia lid democrática. Es juego sucio establecer de salida, que sólo uno de estos proyectos, resulta legítimo en democracia. El verdadero liberalismo, consiste en aceptar que no es autoritario ni antidemocrático, tener otra idea de España.

Por supuesto no sé qué sucederá el próximo 23 de julio, pero estoy bastante seguro de que, cuando pase el tiempo, recordaremos con vergüenza ajena, la campaña incivil contra el sanchismo, construida sobre el fantasma de la anti-España.

Pues eso.

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.