A quien habla de la pera, le cae encima
- Escrito por B. Luna
- Publicado en Poetas
(Cuentecillo)
Un domingo, predicando
en cierto lugar un cura,
y cuando iba terminando
de destripar la Escritura,
dijo:—Sé con gran dolor
que existe en este lugar
un mísero pecador
imposible de salvar.
Desprecia los sacramentos,
es soberbio, es envidioso,
sacrílego, lujurioso,
rebelde á los mandamientos.
El se olvidó de la fe
que sus padres le enseñaron
v es más fiero que los que
á Cristo crucificaron.
Hasta de Dios tiene dudas;
es impostor cual Lutero,
como Mahoma embustero
y falsario como Judas.
Pensad todos con espanto
en su triste perdición:
para él no habrá redención
como no interceda un santo.
A él lo dirá el padre eterno:
—¡Vete del cielo, maldito!
Yo desde él te precipito
con Lucifer al infierno.—
Y en calderas de alquitrán,
mezclado de pez hirviente,
arderá el impenitente,
en compaña de Satán...
¡Hermanos! Ese malvado,
do la impiedad triste ejemplo,
aquí so encuentra, en oí templo;
lo tenéis á vuestro lado.
¿Queréis conocerlo? Pues
sabed que Satán espera
al que le caiga esta pera
tocada por Santa Inés...—
Dijo, y la pera tiró
al aire, arrogante y fuerte;
pero con tan mala suerte,
que en su cabeza cayó.
Al verse puesto en berlina,
gritó, más vivo que un rayo,
con voz turbia y faz mollina:
—¡Esto no sirve! Es ensayo.
(Vida Socialista, enero de 1910)