Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

La genuina Política y su secuestro por parte de los politicastros


Blair, Bush y Aznar (el trío de las Azores) posan para los medios de comunicación en la Cumbre de las Azores, 2003. Blair, Bush y Aznar (el trío de las Azores) posan para los medios de comunicación en la Cumbre de las Azores, 2003.

“Cuando nuestros políticos dicen que la política no tiene entrañas, aciertan alguna ves en lo que dicen y en lo que quieren decir. Una política sin entrañas es, en efecto, la política hueca que suelen hacer los hombres de malas tripas” (Antonio Machado, Juan de Mairena)

Con arreglo a la definición aristotélica el ser humano es un animal político, de manera que cualquiera de nosotros es un político en sentido lato. Además, como señala Rousseau, en realidad somos lo que la política hace de nosotros, puesto que sólo devenimos agentes morales al convertirnos en ciudadanos. Kant suscribe la tesis rousseauniana y entiende que sólo podemos acceder a la ética desde un ámbito político bien ordenado, por mucho que la reflexión moral deba servirle de orientación al auténtico político fijando sus rutas y horizontes, como indica en Hacia la paz perpetua.

Por lo tanto hay, o más bien debería haber, una Política con mayúsculas y que merece todo nuestro respeto. A ese tipo de política hay quien le consagra toda su vida por entero. Nelson Mandela y Pepe Mújica llegaron a presidir sus respectivos países, tras pasar media vida en la cárcel por defender sus hondas convicciones. Resulta entrañable ver algún documental consagrado al ya ex-presidente de Uruguay, quien sigue viviendo en su residencia de siempre y tan siquiera ha cambiado de coche (sic).

Pocas dedicaciones pueden homologar su nobleza con la política, cuando se le rinde culto a su genuina definición en lugar de mancillarla. El problema es que se ha visto sustituida por una chusca politiquería, y los politicastros han colonizado las cimas del poder político. Asistimos a un secuestro de lo que debería ser la política, suplantada por una pantomima perpetua donde sólo interesan los gestos y mandan los comunicólogos o quienes intentan oficiar como tales.

En realidad no es que comuniquen mal todo cuanto hacen, sino que parece preocuparles únicamente la propaganda partidista y el medro personal. Zaplana reconoció que se había metido en política por dinero y en esa confesión fue muy honesto, como demuestra la nomina millonaria que recibió durante años de una privatizada Telefónica, pese a que le pareciera insuficiente para cubrir sus gastos.

A Manuela Carmena la he visto tomar un avión sin sequito y tengo entendido que nunca dejó de viajar en metro. Está claro que no todos los que pasan por la política son igual y no merecen verse metidos en el mismo saco. Hay fotos de Aznar que resumen una época. Fueron tomadas en La Moncloa, El Escorial y las Azores. Muchos de los que se fotografiaron entonces han debido dar muchas explicaciones y otros pueden que lo hagan tarde o temprano.

Estamos acostumbrados a las comisiones y a las cuentas en Suiza o los paraísos fiscales de turno. Se diría que, si no tienes una tarjeta opaca o un lugar donde blanquear dinero, no eres nadie dentro de ciertos ambientes. Justamente aquellos que deberían destilar ejemplaridad por los cuatro costados y se cuidan de burlar las leyes que desde sus altas magistraturas deben hacer cumplir a los demás.

Con todo, hay algo que resulta mucho más intolerable. La descalificación permanente del adversario político para ocultar las propias miserias hace ver la pobre idea que tienen de sus conciudadanos, a los que se dirigen como si fueran unos parvulitos y un fiel reflejo de su infantiloide comportamiento. Nos pretenden distraer con sus cortinas de humo, y lo peor de todo es que creen conseguirlo. De vez en cuando, alguien les despierta de sus ensueños. Nunca olvidaré una impactante frase de Pilar Manjón cuando compareció en la comisión parlamentaria del 11M: “¿De que se reían sus Señorias? Los madrileños reaccionaron sin alarmismos ante una terrible masacre y no se generó ninguna caza de brujas estigmatizando a nadie. No cabe decir lo mismo de quienes gobernaban por aquel entonces.

El candidato Mariano Rajoy mantuvo la convicción moral de que había sido ETA merced a un erróneo calculo electoralista barruntado por Aznar. No faltan los familiares directos de víctimas que siguen pidiendo estos días dejar en paz a sus muertos. Por supuesto que debe cultivarse la memoria histórica. Una novela como Patria, que ahora ha recordado la homónima serie televisiva, relata unos hechos que nunca deberían volver a repetirse y las nuevas generaciones tienen que conocer. Sin embargo, eso hechos no pueden rentabilizarse políticamente para suplir la falta de argumentos. Enhebrar unos cuantos adjetivos descalificatorios describe la politiquería de baja estofa hecha por algunos politicastros que no dan para más. Trump ha rizado el rizo en ese arte de no decir nada que tenga el más mínimo sentido, pero cuenta con émulos muy esforzados entre nosotros.

Inaugurar hospitales que son un trampantojo publicitario, echarse los trastos a la cabeza en vez de consensuar soluciones, utilizar el crédito de una delicada gestión como podio electoral, hacer de Pepito Grillo en el seno del Gobierno u otras miles de cosas por el estilo dibujan un panorama desolador. Deberían leer más a Antonio Machado. Juan de Mairena daba este sabio consejo a sus alumnos: “Procurad, los que vais para políticos, que vuestra máscara sea obra vuestra, para evitar que os la pongan –u os la impongan- vuestros enemigos o vuestros correligionarios, y no la hagáis tan rígida o impermeable que os sofoque el rostro, porque tarde o temprano hay que dar la cara”.

Profesor de Investigación IFS-CSIC (GI TcP). Historiador de las ideas morales y políticas. Proyectos BIFISO (PIE-CSIC-CIV19-027), ON-TRUST CM (H2019-HUM5699), PAIDESOC (FFI2017-82535) y PRECARiTYLAB (PID2019-105803GB-I0), Instituto de Filosofía (IFS-CSIC).

Periodismo riguroso y con valores sociales
Necesitamos tu apoyo económico para seguir contando lo que otros no cuentan. Para donar haz clic en el botón "COLABORA" de abajo. Muchas gracias por tu apoyo.
Slider