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Nos mienten y después querrán que les hagamos caso

Con todo lo que está pasando solamente espero que nos sirva para aprender. A todos. Sobre todo a quienes han estado ciegos, sordos y mudos todo este tiempo.

El espectáculo que está protagonizando la Comunidad de Madrid con su especial manera de gestionar la pandemia es de tal calibre que resulta complicado describirlo y explicarlo. Solamente puede hacerse una vez que ya van pasando las desgracias, porque anticiparse a las decisiones de esta gente que gobierna la región es prácticamente imposible. A no ser que veas el mundo como ellos, claro. Pero a mí no me sale.

Ayer sacaban pecho Díaz Ayuso, Martínez Almeida y su consejero de Sanidad porque según ellos habían conseguido bajar las cifras de contagios en Madrid y que, por este motivo, no hay razón para que sigan estando en un estado de alarma declarado por el Gobierno Central.

Y además, por si fuera poco, Martínez Almeida se atrevía a vaticinar los resultados que daría hoy la Comunidad de Madrid en contagios. Aseguró que serían 400, por lo que estarían ya por debajo de los 500 que estableció el Gobierno estatal para tener impuestas las medidas restrictivas.

Pues bien: vamos a dar un pequeño repaso a los datos para entender por qué sucede lo que estamos viendo (https://datos.comunidad.madrid/catalogo/dataset/covid19_tia_muni_y_distritos/resource/f22c3f43-c5d0-41a4-96dc-719214d56968).

La OMS establece una tasa del 5% de infectados como tope por cada 100.000 personas. Sin embargo, se estableció que el tope en Madrid sería del 10%. Los últimos datos obtenidos, apuntan a una positividad del 18,4%.

Decían los dirigentes de Madrid que las cifras están demostrando que sus medidas son positivas, puesto que los positivos están descendiendo cada día. Y esta afirmación es tan tramposa como incierta. Porque, si bien los datos de infectados están descendiendo, la razón no es que haya menos personas que han contraído el virus en Madrid: la verdadera causa es que se hacen menos pruebas. Y evidentemente, si se hacen menos controles, habrá menos datos.

Y es que hay que decir la verdad, porque si no, difícilmente saldremos de esta. En la última semana, en Madrid se han hecho 40.248 pruebas menos de COVID19.

Desde el 28 de septiembre han dejado de hacer pruebas a las personas que hayan tenido contacto estrecho con un positivo.

Hace tres semanas se hicieron 178.642 pruebas. Hace dos semanas se hicieron 150.370. Esta semana se han hecho 138.394.

Además de hacer menos pruebas, se está reduciendo notablemente el uso de PCR, que es la prueba más segura para todo tipo de personas: con síntomas y sin ellos. Y se está cambiando por la prueba de antígenos, que es una prueba que se ha demostrado ya poco eficaz para personas asintomáticas.

Madrid ha pasado a ser la cuarta comunidad autónoma por la cola en la realización de test.

Aunque esto que le estoy contando sea ya un secreto a voces, no viene mal explicarlo una y otra vez, dejarlo por escrito para que a nadie se le olvide lo que esta gente nos está haciendo a todos. Mentir, confundir y pasar por alto una enfermedad muy grave que, por el momento, se desconoce en cuanto a sus efectos a medio y largo plazo se refiere.

Estamos en manos de auténticos ineptos que se creen que el juego político sirve para la vida real. Y se equivocan. Además, lo único que puede traer todo este tipo de descontrol es que la ciudadanía termine por no confiar en las pautas que se le dan y acabemos teniendo que paralizar un país al completo.

Y la culpa será nuestra, claro: suya y mía, no lo dude. Como a usted no le parezca correcto llevar a cabo alguna de las decisiones que tomen estos mastuerzos, tendrá usted que dar todo tipo de explicaciones. Y no me refiero precisamente a dejar de tener cuidado, sino todo lo contrario. Si por Díaz Ayuso fuera estaríamos todos de tapas, disfrutando de los bares madrileños y saliendo a la calle como si no pasara nada. Menos mal que la mayoría de gente es sensata y hace todo lo posible por cuidarse.

Lo triste es que la información contrastada no está al alcance de la mano de la mayoría, y en la mayoría de los periódicos hoy nadie le cuenta lo que aquí le contamos. Otra cuestión a tener en cuenta.

Licenciada en Derecho, Periodista y Analista política.