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Demasiado castellano o como negar la realidad

Leemos que se ha reabierto un viejo debate en Cataluña a cuenta de una serie de la televisión pública catalana donde hay personajes que hablan en castellano, o con otros que lo hacen en castellano. La consellera de Cultura de la Generalitat, la señora Vilallonga, ha considerado, en una entrevista radiofónica, que “a veces” se escucha “demasiado castellano en TV3”; claro, estimada consellera, como ocurre en las calles de las ciudades catalanas día a día, y hasta combinando las dos lenguas en las mismas conversaciones, como ha venido ocurriendo siempre, en esa mezcla que hace a Cataluña tan atractiva con el bilingüismo. Esa es la realidad, y luego están los deseos de los que gobiernan de intentar moldear a su antojo esa realidad, menospreciando a millones de los gobernados.

Franco no puedo desterrar el catalán por mucho que se pusieran carteles en las tiendas para que se hablara la lengua del Imperio y, por cierto, no sabemos muy bien de qué imperio se trataba, ¿del que terminó por perderse en el 98, o el que pretendía levantar el dictador en España y en el Mediterráneo? Y no lo pudo hacer porque las familias lo siguieron hablando en sus casas, como bien puedo atestiguar por mi familia paterna, hasta cuando se trasladaron a vivir a Madrid por tantas circunstancias derivadas de la guerra civil. Los catalanes callaron, pero resistieron, y demostraron cómo no se puede destruir una rica lengua milenaria por mucho que un tirano quisiera que todo el mundo se expresara en castellano.

Y llegamos al nacionalismo catalán con su peculiar visión de la cultura y la lengua, intentando forzar que todo sea en catalán. Parece normal que la televisión pública catalana prime el catalán, ya que el resto de cadenas públicas y privadas priman el castellano. Hasta aquí no habría problema, pero si se emite una serie, y más cuando son costumbristas, hay que reflejar esa realidad, especialmente de Barcelona y su área metropolitana, con una mezcla de orígenes que enriquecen la vida.

Entre la historia patriótica que habría que estudiar en Madrid para que los alumnos puedan honrar a la nación española, según la presidenta de la Comunidad de Madrid, y la queja de la consellera de Cultura de Cataluña sobre el supuesto exceso de castellano en la televisión catalana andamos este inicio del verano. Siempre patriotismos, siempre nacionalismos, siempre contra la cultura.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.