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Negacionismo croata, negacionismo español

La lectura del reportaje de Pablo de Llano en El País Semanal sobre Visnja Pavelic, la hija del genocida Ante Pavelic, me ha sugerido algunas reflexiones. En primer lugar, reafirmar, una vez más, por si esto no ha quedado ya suficientemente claro gracias a la historiografía seria, el hecho de la colaboración del franquismo en el salvamento de genocidas nazis y vinculados a los mismos, como hizo el peronismo en Argentina. Además, el texto nos recuerda el espanto más horrible perpetrado por los ustascha contra judíos, serbios y romaníes, incluyendo a miles de niños, y de forma tan sanguinaria que hasta los nazis estaban impresionados, y por fin, es el relato de un ejemplo más del negacionismo, no sólo protagonizado por su hija, sino también por muchos croatas, como bien se explica en el artículo, en visitas a España y hasta a través de una canción en la última guerra de los Balcanes.

De eso quiero reflexionar en este artículo, del negacionismo español a propósito del croata.

Es evidente que la Historia de lo que ocurrió en los Balcanes en la Segunda Guerra Mundial y en España en la Guerra civil y en la dictadura franquista no tienen muchos puntos en común, si salvamos el desatado uso de la violencia. Pero las opiniones vertidas por la hija de Ante Pavelic negando que su padre hubiera sido un genocida, y las exaltaciones de algunos croatas en la última guerra de los años noventa sobre el mismo, así como las visitas que hasta futbolistas han hecho a la tumba madrileña de este personaje, me recuerdan el negacionismo de ciertos sectores políticos, mediáticos y sociales de nuestro país en relación con lo que Franco hizo en la contienda y en su larga dictadura. A fin de cuentas, si los serbios según el razonamiento negacionista croata habrían sido unos tiranos y solamente buscaban el dominio y el castigo sobre los croatas en el pasado lejano y en el más cercano, los republicanos, por su parte, habrían hecho algo parecido en la guerra civil, y tiempos de la República, persiguiendo a la “gente de bien”, a la Iglesia, a las propiedades, intentando imponer una tiranía “izquierdista”. Hay, por lo tanto, un argumento muy similar, salvando las distancias, y que consiste en echar la culpa al otro para justificarse, para decir que Pavelic y los ustachas solamente defendían a Croacia y a la religión sin cometer desmanes o genocidio, de la ignominiosa Serbia, y afirmar que Franco y los suyos se alzaron y tomaron medidas para salvar a España de un contubernio de la izquierda, de Rusia, del anarquismo, la masonería, los nacionalistas catalanes, los judíos, etc., en fin, de los supuestos malos españoles.

No conozco el nivel al que ha llegado el negacionismo hoy en día en Croacia, pero es evidente que debe seguir en determinados sectores hipernacionalistas. Sí conozco cómo ha ido resucitando en España desde los tiempos de Aznar, apadrinando a supuestos historiadores justificadores de todo, hasta hoy en día con una formación que proclama en los medios, las redes, y en las instituciones su agradecimiento a lo que hizo Franco en este país.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.