La táctica de la comunicación paródica
- Escrito por Alberto Vila
- Publicado en Opinión
Parodia proviene del latín “parodia”, aunque tiene su origen más remoto en la lengua griega. Tiene su origen etimológico en el griego παρώδïα. Está conformado por tres partes: el prefijo “para”, que puede traducirse como “junto a”; el vocablo “oide”, que es un sinónimo de “canción” y, por último, el sufijo “ia”, que es equivalente a “cualidad”. Se trata de una imitación burlesca, entonces, porque trata de caricaturizar a una persona o a un cierto asunto. Rebaja al modelo en lo que éste tiene o pretende tener de valioso o meritorio, creando así una versión risible de lo que se supone serio y elevado. La parodia existe en todos los géneros, incluyendo la literatura, la música, el cine, la televisión y las revistas de humor satírico. Un acontecimiento político, social o cultural puede ser asimismo parodiado. La parodia es la recreación de un personaje o un hecho, empleando recursos irónicos para emitir una opinión generalmente transgresora sobre la persona o el acontecimiento parodiado. La literatura está repleta de obras que “parodian” la sociedad en la que se desarrolla su contenido. El Quijote es un caso. Conspiranoias aparte, sería perfecto para entender la peligrosamente autoritaria estrategia del Gobierno del PSOE, en pretender un gobierno en solitario con 123 diputados. A partir de ahora la ciudadanía debería protegerse para hacer frente a las “fake news”. El entorno presidencial, asesores que poco tienen de progresistas, están construyendo aquél relato ficticio de que “los números no dan”. En la moción de censura dieron. En Navarra dieron.
Parece que, como táctica paródica, se pretende ridiculizar a Pablo Iglesias dentro del tratamiento mediático que dirige Iván Redondo. Entre otras cosas. Por ejemplo, legislar sin contenido formal práctico debería tener consecuencias. Lo contrario sería una burla y la Justicia que atiende a los grupos ultraderechistas debería cumplir su función con equidad y proporcionalidad en todos los casos, ¿no es cierto? Pero siguiendo los tuits del presidente en funciones, no vemos más que enunciados vacíos. Ni una sola referencia a revertir la pérdida de derechos perpetuada por el PP y apoyada por Ciudadanos. Las avanzadillas de socialistas neoliberales del gobierno añoran los tiempos del bipartidismo que “su” Caudillo dejó atado y bien atado. Convengamos que la lista de campañas cimentadas sobre informaciones dudosas, o postverdad, que han sido creadas por el gabinete de comunicación de Sánchez, e impulsadas por sus principales dirigentes siguiendo los argumentarios, es numerosa. ¿Esta gente no se burla de las instituciones y de la ética democrática cuando actúan así? Pareciera que parodian lo que debe ser el respeto al voto de los ciudadanos y dejan literalmente indefensas a las personas frente a estas prácticas. El escándalo, les recuerdo, se solventó con la expulsión de Sánchez de la secretaría general.
Al considerar esto de culpabilizar a Unidas Podemos de bloqueo, una fake news, el PSOE ha actuado en todos estos años buscando el regreso al bipartidismo. Hace solo unos días, ya se anunció la creación de un “nuevo” Podemos encabezado por Iñigo Errejón y sus huestes de derrotados en las elecciones pasadas. Desean eliminar toda opción de verdadero progresismo. Porque el enemigo del sistema neo franquista es únicamente Podemos. Cualquiera puede comprobar el nivel de parodia de esas intenciones en las numerosas entrevistas otorgadas por la Máquina del Fango mediática. Su transversalidad es ser un puente con Ciudadanos, o quién le sustituya. Todo para mantener intacto al sistema.
Como vemos, la parodia de las “Fake News”, es una técnica habitual de este Gobierno. Pero, actuando como si nada y merced a la norma sobre la gobernabilidad o estabilidad. La publicidad institucional vuelve a ser un arma poderosa en la formación de opinión. Nadie del Gobierno ha explicado aún en qué consistieron exactamente la inadecuada exigencia de Pablo Iglesias de formar parte del gobierno. Las declaraciones cambiantes de Sánchez en los últimos años son contradictorias. ¿Es o no una parodia, decir que en Europa España ha ganado poder, cuando se nos ha tratado como comparsas de segundo nivel? Así Borrell volvió a desdecirse en su errática práctica institucional. Todo normal.
Lo cierto es que no se están tratando los problemas reales de la ciudadanía. Sólo postureos y paródias, mientras a nivel global se aguarda una recesión. No parecen entender que todos resultaron perdedores el 26M. Todos. Lo cierto es que el PSOE, que es incapaz de sacar a Franco de su monumental sepultura, o aliviar las penurias de muchas familias, se atribuye las iniciativas de UP para recuperar derechos. Ahora, los enemigos de esos ciudadanos, colocan a las fake news como prioridad. Como proclamar el fin de la crisis, la resolución de los problemas del paro, mientras la pobreza y la precariedad se extienden. ¿Cuándo escuchamos las declaraciones triunfalistas, hablamos también de parodia? ¿Hacia quienes?
No dejes que se burlen. Actúa.
Alberto Vila
Economista y analista político, experto en comunicación institucional.