Saturno
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Masones y Masonería
Saturno es un planeta clave en la cultura romana porque era considerado el Dios acogido por Jano, y que se asociaba a la Edad Dorada. En este sentido, se instituyeron las fiestas saturnales en honor a Saturno, por la libertad, la igualdad y la paz. En las mismas se abrían las cárceles para algunos presos, se otorgaba la libertad a esclavos, y se invertían los roles sociales entre amos y esclavos.
En el Foro de Roma estaba el Templo de Saturno donde se guardaba el tesoro, precisamente, por la vinculación que hemos mencionado con la Edad de oro. En esa mítica época no se cometían robos. La estatua de Saturno se encadenaba, no quedando libre hasta el mes de diciembre cuando se celebraban las fiestas saturnales. También los cartagineses rendían culto a Saturno. Ofrecían a Saturno el africano sacrificios humanos, especialmente niños recién nacidos, con música de flautas y tambores para impedir que se oyeran los llantos.
Por su parte, en el hermetismo Saturno es el vitriolo azoico para separar los metales. En astrología es el principio de la concentración, la inercia, el esfuerzo reflexivo, la fidelidad y la constancia. Es señor del tiempo y los ciclos, como Saturno devorando a su hijo, cuando se le identifica con el titán Cronos. Saturno también se asocia a la melancolía y la destrucción.
En masonería aparece en los ágapes, ya que la última libación se asociaría a Saturno, y se podían incorporarse en el pasado a los sirvientes. Saturno es un planeta muy grande con una gran órbita que parece que quiere abrazar el universo. Por eso está relacionado con los brindis donde los masones se unen en una suerte de cadena de unión, es decir, la órbita de Saturno, abrazando toda la humanidad.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.