Tumbas y flores: Polonia, in memoriam
- Escrito por María Pilar Úcar Ventura
- Publicado en Historalia
Fechas y meses, años y almanaque. Me viene a la memoria Polonia. Su nombre forma parte de los anales históricos: fechado en el siglo XI; y su traducción literal nos remonta a llanuras y campos. Flores y tumbas. Una vasta extensión de tierra poblada por habitantes orgullosos de su origen. Hoy Polonia (Polska, Polane, Polanie) es un país soberano al sur del Mar Báltico y al noreste de Alemania. Tan próxima. Con tanto para celebrar y no sé si digno de recordar o mejor, rasgar páginas. Límites traspasados y fronteras cruzadas el 1 de septiembre de 1939. Una invasión “en toda regla” según los parámetros llevados a cabo por Alemania; constituyó una acción militar del país nazi con el objeto firme y decidido de anexionar el vasto territorio de su vecino. Fall Weiss o Caso Blanco como se ha denominado la operación ejecutada. Aquellos días y aquellos meses de hace tantos años…Naturaleza violentada y en definitiva, fines desenmascarados. Los objetivos quedaron al descubierto. Parece que se recorrían caminos de no regreso. Un ejercicio técnico de sacrificio y soledad para las últimas unidades del ejército polaco que se rindieron semanas después: el 6 de octubre. Pocas flores. Comenzaba un reflejo de lo que supone dar la vuelta al alma humana: contemplar con estupor el reverso tras un espejo territorial que se descomponía. Este acontecimiento marcó el umbral de la gran contienda mundial: una Segunda Guerra que iba a trastocar el decurso de la historia. Fulminó de un plumazo la Segunda República Polaca. Saltan por los aires planes gubernamentales de una población que encarrilaba su devenir.
Alemania no lo dudó: con insistencia y denuedo las agresiones bélicas comienzan sin vacilar. La superioridad en recursos y número de soldados, la unidad en la consecución del fin, las directrices de un líder y el ánimo de enemigo poderoso juegan su baza más importante y definitiva para aplastar y derrotar a las tropas polacas. Más tumbas. Sin olvidar la oportuna y certera táctica militar de la denominada estrategia blitzkrieg o ‘guerra relámpago’, por el General Heinz Guderian y que consistía en emprender sin descanso el movimiento rápido y sucesivo de los blindados a la vez que desarrollar la máxima potencia de fuego aplicada sin piedad y de una forma brutal. Contundencia y aplomo. Pura demolición. Sin tiempo para apiadarse. La destrucción en su más amplio sentido. No hay preces que valgan, solo lamentos incontenibles.
Fácil y doloroso imaginar, el rugido, los estertores mortíferos. Un avance y un apisonamiento implacables. Para colmo de males, la caída y el hundimiento de Polonia se ven acentuados y propiciados a causa de la acelerada invasión por parte de la Unión Soviética el 17 de septiembre. No acudieron en ayuda sus países aliados: Reino Unido y Francia. Dar la espalda y mirar para otro lado. Ausencia de auxilio. Polonia al albur de países hostiles que no cejaban en su empeño de “conquista” y allanamiento. Se desmoronan como un castillo de naipes los modelos de vida de la población polaca. Unos ciudadanos que ven volatilizados sus derechos, un rompimiento abrupto de sus personas, identidad y origen. De su tierra. Muchas tumbas más. Y de manera muy significativa la comunidad que se vio más afectada será la judía. Desaparece un 20 % de la población polaca existente antes de la invasión y a lo largo de la ocupación. Ya no quedan flores.
Terror y desolación.
Seguimos recordando a Polonia en aquel 1939, su caída y devastación.
(Extracto del artículo “El gobierno general de Polonia: la barbarie nazi”, publicado en MUY Historia, ed Coleccionista)
María Pilar Úcar Ventura
Doctora en Ciencias de la Educación, Licenciada en Filología Hispánica y Diplomada en Filología francesa. Actualmente Profesora de Lengua Española en la Universidad Pontificia Comillas (Madrid) donde ha desarrollado distintas responsabilidades de gestión.
Ha impartido cursos de doctorado y Máster en Didáctica de Segundas Lenguas en la Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores de España y en universidades extranjeras, entre otras: Wharton College, en la School of Law de Seattle University, Université de Strasbourg, y desde 2002, es profesora invitada en la Copenhagen Bussiness School de Dinamarca, en el Tecnológico de Monterrey (México), en la UNAM de DF (México) y en la Universidad de Ginebra (Suiza). Forma parte del claustro de la Universidad de Maroua en Camerún.
Destacan entre sus publicaciones, Con eñe, Lengua y Cultura españolas; Cuadernos didácticos para el guión de cine (C.D.G.); En el aula de Lengua y Cultura; Idea y redacción: Taller de escritura, y ediciones críticas de diferentes obras literarias enfocadas a la enseñanza: La tesis de Nancy, El conde Lucanor, Romancero, Fuenteovejuna…
Asiste como ponente invitada a congresos internacionales, entre los que destaca el último celebrado en La Habana sobre Lingüística y Literatura. Ha participado en la Comisión para la Modernización del lenguaje jurídico del Ministerio de Justicia y en diferentes Jornadas de Innovación docente. Dicta conferencias y publica artículos sobre la interconexión lingüística en traducción.
Su investigación se centra en la metodología de la enseñanza del español (lenguaje para fines específicos) y análisis del discurso.
Actualmente coordina el proyecto de investigación Violencia y Magia en el cuento infantil y forma parte del programa Aglaya sobre la investigación en mitocrítica cultural.