Willy Brandt y la justificación del gobierno de la Gran Coalición
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
En 1966 se puso en marcha el gobierno de la Gran Coalición en Alemania Federal entre la Democracia Cristiana (CDU/CSU) y el SPD, bajo la presidencia del canciller democristiano Kurt Georg Kiesinger.
En enero de 1966, los socialistas españoles se hicieron eco de esta noticia que, evidentemente, causó un enorme impacto en la familia socialista europea. Le Socialiste realizó un breve un análisis del proceso y ofreció en castellano la carta que el presidente del SPD, Willy Brandt, dirigió a los militantes del partido para explicar la decisión tomada.
A los socialistas españoles les parecía lógico que las negociaciones hubieran sido muy laboriosas porque tanto para unos como para otros suponía un cambio radical de estrategia política. Los socialdemócratas habían estado siempre en la oposición desde que se había fundado la RFA, no siendo una oposición fácil. Pero los democristianos, siempre en el poder, también habían combatido con dureza a los socialistas.
Además de intentar conciliar un programa común de coalición, estaba el problema de las personas. Kiesinger había trabajado en el departamento de radiodifusión del Ministerio de Asuntos Exteriores con Von Ribbentrop. Al terminar la guerra estuvo internado en un campo de prisioneros, hasta que fue puesto en libertad por los norteamericanos. Luego desarrollaría una fructífera carrera en la CDU de Adenauer. Así pues, este pasado vinculado al nazismo era un asunto que creaba entre los socialdemócratas un obstáculo complicado de superar. También estaba el asunto de la dimisión de Franz Josef Strauss, el destacado líder de la CSU bávara, que en la primera mitad de la década de los años sesenta fue el protagonista de un intenso escándalo como ministro de Defensa, y que provocaría que los liberales rompieran con la Democracia Cristiana.

El canciller designado Kurt George Kiesinger (izquierda) y el alcalde de Berlín occidental, Willy Brandt, se reúnen aquí para elaborar los detalles finales de la lista de su gabinete de coalición. Kiesinger es el líder del Partido Demócrata Cristiano y Brandt es el líder de los Socialdemócratas, dos partidos de oposición que se han enfrentado durante años pero que han acordado cooperar en una gran coalición.
Y ahí se encontraba la necesidad que tenía la derecha alemana para conservar el poder, sin querer acudir a las urnas, un verdadero riesgo, habida cuenta del crecimiento electoral del SPD. Por otro lado, había problemas económicos que estaban provocando un aumento del paro. El “milagro alemán”, establecido por Erhard estaba en entredicho. También se estaba produciendo un aumento de la presencia política de los neonazis. En conclusión, se generó un debate interno, complicado, desde luego, porque una parte importante de la Democracia Cristiana no estaba por la labor de pactar con la oposición. Pero tampoco fue fácil en el seno del SPD, aunque al final vencieron los favorables a participar en la coalición. Brandt, en calidad de presidente de la formación, se dirigió a la militancia porque había que explicar este cambio de rumbo. En la carta podemos encontrar las claves de las razones socialdemócratas.
Willy Brandt consideraba que el Gobierno Kiesinger-Brandt constituía una etapa muy importante para el SPD porque era la primera vez que el Partido, como hemos señalado, desde 1949, asumía responsabilidades gubernamentales. Era también una etapa nueva para la CDU/CSU, que había tenido que declararse dispuesta a compartir responsabilidades gubernamentales con los socialistas por vez primera. Por fin, la fecha del 1 de diciembre de 1966 constituía un hito en la propia historia de la Alemania posterior a la guerra.
Brandt quería demostrar que la decisión de participar había sido muy meditada, sacando las siguientes conclusiones:
-No parecía posible la constitución de un Gobierno eficaz sin el concurso del SPD.
-En el caso de que el SPD y el FDF (los liberales) hubiesen conseguido una mayoría el Gobierno resultante no hubiera sido lo suficientemente estable para emprender grandes políticas.
-La gran mayoría del Comité Director, del Consejo del Partido y del Grupo parlamentario planteaba que era necesario escoger entre permanecer en la oposición o asumir responsabilidades gubernamentales sobre una base más amplia. El hecho de que el programa del SPD hubiese sido el centro de las discusiones o negociaciones, y hubiera sido aceptado en sus partes fundamentales, había facilitado la toma de la decisión. A nuestro entender esta parecía la razón fundamental, después de más de quince años en la oposición, aunque el cambio en el programa del Partido en Bad Godesberg, aunque no aparezca en el razonamiento de Brandt, pudo allanar el camino hacia este cambio de estrategia.
Pero también parece que influyera el hecho de que había que emprender políticas extraordinarias en un tiempo de crisis, además de la inconveniencia de celebrar nuevas elecciones, aunque se reconocía que, al ser una decisión inhabitual había generado polémica interna. Por eso, Brandt agradecía el esfuerzo de todos.
Como era consciente de esas reticencias también quería dejar claro que no se había entrado en un Gobierno de la CDU, sino que se había formado un ejecutivo nuevo. El SPD no se había adaptado a la política de la CDU sino que se habían puesto nuevas condiciones, sin olvidar que no significaba tampoco una “fraternización”, ni el fin de los puntos de vista opuestos, ni una mezcla de las convicciones fundamentales. Se trataba, por lo tanto, de una formación gubernamental para abordar en común algunas tareas que se necesitaban emprender en el país. Los socialdemócratas trabajarían para conseguir seguridad en el empleo y por el desarrollo económico, con el fin de sanear las finanzas públicas y las reformas de las relaciones entre las distintas administraciones de la RFA, y para reforzar el papel internacional del país.
Hemos consultado la carta en el número del 19 de enero de 1967 de Le Socialiste.
Nos parece fundamental la consulta de la cuarta parte del libro de Donald Sassoon, Cien años de socialismo, editado en España por Edhasa en 2001.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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