Textos: Los jóvenes bárbaros de Lerroux
- Escrito por La redacción
- Publicado en Historalia
Rebelaos contra todos: no hay nadie o casi nadie justo [...]. Sed arrogantes como si no hubiera en el mundo nadie ni nada más fuerte que vosotros, no lo hay. La semilla más menuda prende en la grieta de granito, echa raíces, crece, hiende en la peña, rasga la montaña, derrumba el castillo secular [...] y triunfa. Sed imprudentes, como si estuvieseis por encima del Destino y la Fatalidad. Sed osados y valerosos, como si tuvieseis atadas a vuestros pies la Victoria y la Muerte [...].
Jóvenes bárbaros de hoy: entrad a saco en la civilización decadente y miserable de este país sin ventura; destruid sus templos; acabad con sus dioses; alzad el velo de las novicias y elevadlas a la categoría de madres para virilizar la especie; penetrad en los registros de la propiedad y haced hogueras con sus papeles para que el fuego purifique la infame organización social; entrad en los hogares humildes despiertos. Seguid, seguid... No os detengáis ni ante los altares ni ante los sepulcros [...]. El pueblo es esclavo de la Iglesia: vive triste, ignorante, hambriento, resignado, cobarde, embrutecido por el dogma y encadenado por el temor al infierno. Hay que destruir la Iglesia. Muchachos, haced saltar todo eso, como en Francia o como en Rusia. [...] Cread ambiente de abnegación. Difundid el contagio del heroismo. Luchad, matad, morir. y levantad legiones de proletarios, para que el mundo tiemble ante sus jueces."
Alejandro Lerroux, La rebeldía, Barcelona, 1 de septiembre de 1906
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