La bravura escocesa. IV
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
Regresando a la actualidad, la 15ª División Escocesa empezó a penetrar en los bosques normandos, la mañana del 26 de junio. La noche anterior se había concentrado al Norte de la carretera nacional 13, la que va de Caen a Bayeux. Y a las 7,30 horas inició el avance a través de espesos maizales, hacia la región de tupidos bosques y pequeños campos rodeados de setos, que descienden hacia el Orne y sus afluentes. Uno de ellos el Odón, era su primer objetivo.
La división atacaba con “dos brigadas en primer escalón”, lo que significaba que 6 de sus batallones de infantería iban en la primera oleada y, los otros 3 esperaban en retaguardia, para poyar a los de cabeza. Como cada brigada atacaba con 2 batallones en primer escalón, en realidad no había más que 4 batallones en primera línea. Y como cada batallón, que tenía unos 750 hombres, llevaba en reserva una o dos compañías, el número real de hombres que empezó el avance en los maizales no excedía, probablemente, de 700 hombres.
Su misión era de lo más sencillo. Tan pronto como la barrera de fuego, desencadenada por los centenares de cañones de detrás de ellos, comenzara a abatirse sobre el terreno, a unos 500 metros de vanguardia, ellos echarían arma al hombro y avanzarían. En realidad, se les pedía que hiciesen lo mismo que sus padres podían muy bien haber hecho en los mismos batallones en la PGM: el 6º de Fusileros Reales Escoceses, en el flanco izquierdo, era el batallón que había mandado Winston Churchill en las trincheras; seguramente sus oficiales eran los homólogos, posiblemente los familiares de estos “jóvenes escoceses de tipo medio” que encontró al entrar en el comedor de oficiales, en enero de 1916. Un regimiento de carros acompañaba a cada una de las brigadas, lo que disminuía, en alguna medida, los peligros de la operación. Sin embargo, el paisaje por el que avanzaban, no era el campo abierto surcado de trincheras de la PGM, donde se veían claramente las posiciones enemigas; el terreno estaba cubierto de una vegetación tan densa, que ocultaba toda traza de las defensas enemigas. Los alemanes, que habrán tenido casi 3 semanas para pone a punto las defensas de las orillas del Odón, habían sacado el mejor partido posible, de las ventajas naturales que les ofrecía el terreno. Los setos de altos taludes, los caminos rurales, encajonados, los bosques, los matorrales, el lecho de los arroyos, las cunetas y las casas y la granjas y cobertizos de gruesos muros de piedra, todo lo que había más allá de los maizales, se había integrado en un obstáculo de casi 8 kilómetros de profundidad. Su primera línea estaba formada, por lo que os alemanes llamaban los “puestos de combate”, una estructura alveolar de nidos de ametralladoras, disimulados en las posiciones que dominaban amplios campos de tiro, por lo que la infantería británica debía avanzar. Frente a la 15ª División Escocesa, había por lo menos 28 nidos separados, así como 11 sistemas más amplios de trincheras, para los fusileros alemanes y, sus elementos estaban enlazados, por senderos minuciosamente reconocidos y, caminos cubiertos. Los defensores expulsados de una posición, podían así replegarse fácilmente a otra y. continuar así su resistencia.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.