EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Algunas reflexiones sobre Juan Carlos I


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Los personajes en la Historia son complejos. No estamos descubriendo nada con esta afirmación, pero queríamos empezar así este apunte de opinión para plantear que conviene siempre poner distancia sobre los mismos, aunque es complicado si aún viven, aunque ya no tengan protagonismo decisivo en el devenir de los acontecimientos.

La distancia supone huir de las exaltaciones o hagiografías empalagosas, pero también de los anatemas llenos de odio. Juan Carlos I es un personaje con muchas luces, pero también con sombras oscurísimas. En todo caso, no podemos entender la transición y las primeras etapas de la democracia sin estudiarlo.

Hoy en día se ha matizado mucho su protagonismo que se consideró absoluto en el proceso de transición, pero responsabilidad en cómo se llevó a cabo la tuvo, sin lugar a dudas, por el simple hecho de que era un personaje con poder real, derivado del sistema político por el que se convirtió en rey. Ciertamente, no tenía el poder de Franco, pero fue infinitamente mayor que el que tuvo después en la Monarquía parlamentaria.

En los últimos tiempos se reflexiona sobre sí ya antes de ser rey tenía una posición clara por la democracia o se vio más bien empujado, como parte de la élite franquista, especialmente joven, a excepción de Torcuato Fernández Miranda, y que entendió ya en los finales de los sesenta que el franquismo era a todas luces inviable en España y en el mundo occidental. Por un lado, parece que creía en ese paso, pero también parece que no debe desdeñarse que, al final, seguramente podría haber deseado un cambio más lento, eso sí, infinitamente más democrático que el modelo de Fraga, aunque tampoco era muy difícil serlo dado ese proyecto en el Gobierno Arias. Pero Suárez, con su afán de poder y protagonismo, así como por tener un olfato político enorme, acompañado por cierta improvisación, superó el modelo de Fernández Miranda y seguramente del rey, independizándose de su tutela, porque, aunque el político abulense no aceptó el rupturismo de la oposición, aceleró el proceso de forma evidente.

Bien es cierto que Juan Carlos terminó entendiendo el signo de los tiempos. En eso nos puede recordar en otro contexto a Carlos III cuando ya en Nápoles aceptó claramente la corriente del despotismo ilustrado, aunque luego se atemperó mucho a raíz del motín de Esquilache, a escasos metros de los balcones del Palacio Real.

Pero Juan Carlos desarrolló una compleja vida personal desde el minuto uno, que, por un lado, solamente tiene interés para los amigos de la crónica social y del cotilleo, pero por otro nos afecta a todos, y como se ha comprobado, sin entrar en detalles, no se puede calificar como ejemplar, siendo moderados en nuestro juicio. Lo que ha ocurrido a partir de lo que hemos conocido no ha hecho más que manchar, emborronar y generar mucho más rechazo. Publicar unas memorias ha sido, por lo demás, un ejercicio nada positivo para su persona.

Y así, hemos pasado del altar de los elogios y panegíricos a la cloaca de las ignominias en un instante.

Los personajes históricos buscan y conservar el poder como una obsesión para mandar y en esto nuestro país tiene un ejemplo prototípico en Franco, que adoraba el mando por el mando. Otros buscan más la popularidad y hasta el afecto más o menos general. En esto podríamos pensar en algunos personajes españoles, pero cuesta porque es lo más raro. También los hay por vocación transformadora, etc. Y, por fin, a otros les gusta el poder por su dimensión económica y de disfrute de una vida regalada. Pongan ustedes el nombre que deseen.

Al final, muchos se preguntan, y especialmente, imagino que los sinceros monárquicos, ¿Majestad, qué necesidad había de todo eso?

 

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.