Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

La persecución de la Masonería en el Siglo de las Luces


El 24 de junio de 1717, cuatro logias londinenses, formadas en su mayor parte por masones aceptados o especulativos, se reunieron en una taberna llamada "El Ganso y la Parrilla" y allí tomaron la decisión de fundar una nueva organización masónica a la que denominaron "Gran Logia".

Ese día tenían lugar dos efemérides muy importantes, la celebración del solsticio de verano y los festejos en honor de San Juan Bautista, uno de los patronos más importantes de la Orden masónica. Ambos acontecimientos, el solsticio y la festividad del denominado San Juan de verano, se conmemoraban solemnemente, desde tiempos inmemoriales, en la masonería operativa y todavía se continúa haciendo, en nuestros días, en la masonería especulativa.

Las cuatro logias fundadoras tenían los siguientes nombres: "El cubilete y las uvas", "El ganso y la parrilla", "La cabeza de la reina" y "El manzano". Los miembros de estas cuatro logias, decidieron poner a la nueva organización masónica el nombre de "Gran Logia de Londres y Westminster".

El profesor José A. Ferrer Benimeli afirma que: "El año 1717 marca el fin de la transición y el nacimiento de la masonería contemporánea con una finalidad no operativa sino ética". (1)

Desde el primer momento, la masonería especulativa se caracterizó por tener una proyección universal, creándose nuevas logias en numerosos países de la Europa continental. Sin embargo, esta rápida expansión fue seguida, muy pronto, por numerosas condenas, prohibiciones y persecuciones, por parte de las autoridades de muchas naciones del continente europeo.

El 30 de noviembre de 1735, los magistrados de la ciudad de Amsterdam, y los Estados Generales de Holanda, decidieron prohibir las confraternidades de francmasones. Al año siguiente, el 20 de marzo de 1736, el Consejo de la República y Cantón de Ginebra, también prohibieron las reuniones de francmasones. (2)

En el año 1737, el gobierno de Luis XV de Francia (1715-1774) y el Príncipe Elector de Manheim, en el Palatinado, prohibieron las reuniones de la hermandad. Al año siguiente lo hicieron los magistrados de la ciudad hanseática de Hamburgo y el rey Federico I de Suecia (1720-1751).

Según el catedrático José Martínez Millán: "tales prohibiciones estaban motivadas por el secreto tan riguroso con el que los masones envolvían sus reuniones y juramentos, así como por la propia estructura del Estado en el Antiguo Régimen, contraria a la libertad de asociación". (3)

El 2 de abril de 1738, el papa Clemente XII ( 1652-1740) publicó el primer documento pontificio por el que se condena a los francmasones a la pena de excomunión. Se trata de la Constitución Apostólica "In Eminenti". Seis meses después, el 11 de octubre 1738, el Inquisidor Mayor de España, Andrés de Orbe y Larreátigui, publicó un Edicto que prohibía las compañías y conventículos de "Liberi Muratori" o Francmasones.

Al año siguiente, el 14 de enero de 1739, el cardenal Firrao, Secretario de Estado de los Estados Pontificios, condenó a la pena de muerte a los masones. Cuatro años después, el 23 de marzo de 1743, la emperatriz María Teresa de Austria (1717-1780) prohibió las reuniones de masones; en 1744 lo hicieron las autoridades de Avignon, París y Ginebra; en 1745 el Consejo del Cantón de Berna, el Consistorio de la ciudad de Hannover y el jefe de la policía de París; en 1748 lo hizo el Gran Sultán de Constantinopla.

Según nos informa el catedrático de Historia Moderna, José Martínez Millán, "En 1748 se fundaba en Barcelona una logia masónica, cuyos componentes se habían iniciado en una logia de Niza". Esta logia en 1750 fue delatada a la Inquisición de Barcelona (4)

El 18 de mayo de 1751, el papa Benedicto XIV (1675-1758) publicó la Constitución Apostólica "Providas" en la que condenaba "ciertas sociedades o conventículos de los "Liberi Muratori o Francs-Maçons". Esta segunda condena pontificia alega como razones el secretismo y el que las reuniones masónicas se realizan entre personas que pertenecen a diferentes religiones.

En relación con las condenas pontificias, el doctor Martínez Millán nos recuerda que: "Para llevar a efecto estas condenas, la Santa Sede ordenó a las Inquisiciones de los distintos Reinos europeos la persecución de los masones". (5)

Según el profesor Ferrer Benimeli: "del análisis de los diversos motivos aducidos por los países o Estados que precedieron a Roma, tanto en la primera prohibición de la masonería (1738), como de la segunda (1751), se deduce que las bulas pontificias no fueron una excepción. Y para ello, basta analizar no sólo el texto de las mismas, sino la abundante correspondencia vaticana existente sobre esta materia, e incluso la procedente del Santo Oficio romano, en especial la del año 1737. Es cierto que tanto Clemente XII como Benedicto XIV a los motivos de seguridad del Estado añadieron otro de tipo religioso: la “sospecha de herejía” por el hecho de admitir en las logias a individuos de diversas religiones, motivo que en el siglo XVIII tenía una valoración muy distinta a la de nuestros días"(6)

En España, el 2 de julio de 1751, el rey Fernando VI (1713-1759) prohibió las Congregaciones de los Franc-Masones. Según el doctor Ezequiel Ignacio García-Municio de Lucas, autor de la tesis doctoral "Militares y Masonería": "El Decreto de 2 de julio de 1751 supuso el inicio de la legislación antimasónica en España". También nos indica que "La inexistencia de masones en España induce a pensar que esta normativa fue sólo debida a la condena vaticana, por lo que su aplicación práctica era residual".

El 10 de julio de 1751 se publicó un Edicto del rey Carlos VII de Nápoles, futuro Carlos III de España, contra la sociedad de los "Liberi Muratori o Francs-Maçons". El 21 de agosto de 1751, mediante una Circular del Consejo de la Santa Inquisición, se informó sobre los francmasones a los oficiales de las Indias.

En 1756 comenzaron a producirse delaciones espontáneas ante la Inquisición de Sevilla que dieron al traste con una logia que existía en Cádiz. "La logia gaditana se descubría el 22 de enero de 1756, mediante la declaración espontánea que realizó Fernando Vincent al comisario del Santo Oficio de aquella ciudad". (7 ) Ese mismo año, el gobernador de Valdivia fue denunciado ante la Inquisición de Lima.

En el año 1757, la Inquisición de Madrid procesó al francés Tournon acusándole de masón. El 10 de agosto de 1759 falleció Fernando VI y el 17 de octubre, de ese mismo año, Carlos III desembarcó en Barcelona. Según el doctor García-Municio de Lucas "está perfectamente documentado que Carlos III, tanto como Rey de España como de Nápoles, se opuso fervientemente a la masonería" (8).

El 12 de septiembre de 1775. Fernando IV de Nápoles renovó la prohibición de Carlos VII, su padre, contra "el conventículo extranjero de los "Liberi Muratori o Francmasones".

En 1780, la Inquisición de Manila procesó a Manuel Zumalde por proposiciones y sospechas de francmasón.

En el año 1785 la Inquisición de México procesó al veneciano Fabris, en 1793 al francés Burdales y en 1794 al francés Laussel, cocinero mayor del virrey conde de Revillagigedo.

El doctor García-Municio de Lucas nos señala que: "Dentro de la literatura antimasónica, en 1797, el jesuita Abate Barruel (1741-1820) publicó un trabajo en francés en cuatro tomos, que a continuación serían la fuente básica de los argumentos antimasónicos. Explicaba que la Revolución Francesa fue ocasionada por los filósofos y las logias irregulares, deseosas de destruir el trono y a la religión". (9)

(1) Ferrer Benimeli, Jose Antonio. "La Masonería". Alianza Editorial. 2ª edición. ISBN: 978-84-206-4789-0. pág. 31.

(2) Ferrer Benimeli, Jose Antonio. "La Masonería". Alianza Editorial. 2ª edición. ISBN: 978-84-206-4789-0. Cronología. págs:241-243.

(3) Extractado de: Martínez Millán, José, "Inquisición y Masonería", en la Masonería Española (1928-1939). Exposición Alicante-Valencia, 1989, pp,117-122. Publicado en Museo Virtual de Historia de la Masonería. "Inquisición y Masonería". Sala V: Historia de la Masonería en España. Sala: "Luis Simarro".

(4) Extractado de: Martínez Millán, José. Universidad Autónoma de Madrid. " Sociología de los masones españoles a través de las relaciones de causas inquisitoriales: 1740-1820". 1. Inquisición y Masonería durante el periodo 1740-1789. 1.2. Logias masónicas descubiertas por la Inquisición. pág. 25.

(5) Extractado de: Martínez Millán, José, "Inquisición y Masonería", en la Masonería Española (1928-1939). Exposición Alicante-Valencia, 1989, pp,117-122. Publicado en Museo Virtual de Historia de la Masonería. "Inquisición y Masonería". Sala V: Historia de la Masonería en España. Sala: "Luis Simarro"

(6) Ferrer Benimeli, Jose Antonio. "La Masonería". Alianza Editorial. 2ª edición. ISBN: 978-84-206-4789-0. pág. 58.

(7) Extractado de: Martínez Millán, José. Universidad Autónoma de Madrid. " Sociología de los masones españoles a través de las relaciones de causas inquisitoriales: 1740-1820". 1. Inquisición y Masonería durante el periodo 1740-1789. 1.2. Logias masónicas descubiertas por la Inquisición. pág. 28.

(8 y 9) García-Municio de Lucas, Ezequiel Ignacio. Tesis doctoral: "Militares y Masonería". Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Ciencias Políticas y Sociología. Madrid. 2018. pág. 72.

Es Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Valladolid. DEA en Farmacología por la Universidad de Valladolid. Médico. Actualmente Doctorando en Historia Contemporánea en la Universidad de Extremadura. Coautor junto con Victor Berástegui y Juan Antonio Sheppard del libro "Masonería. Todo lo que siempre has querido saber sobre esta Institución" ( Editatum ). 2019. Ha presidido la Gran Logia General de España y el Supremo Consejo de España.