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Cosas del leer

¿Por qué no tenemos lectores? ¿por qué no tenemos lectores en español? En nuestro país, ¿hay hábito de lectura? Ya hemos reflexionado en el hecho de que la lectura en las escuelas está mal enfocada al ser un planteamiento que prolonga la escolaridad. Prisas, mal enfoque, lecturas mal elegidas, cuadernillo de mil ejercicios del libro que ha leído la criatura de 8 años por ejemplo…¡un horror! ¿Y leer porque sí? Hay otras emociones que compiten con ese hecho magnífico de ver a un niño encerrado en su cuarto (esto hoy en día es ser un conspirador) leyendo sus libros preferidos, sus colecciones. Ahora gana todo lo visual y les secuestramos su imaginación dándolo todo hecho. Mejor que no piensen.

Los niños desde pequeños entienden la lectura como algo que hay que hacer en la escuela pero que no forma parte de su vida lúdica, no forma parte del entretenimiento de su vida cotidiana. La mayoría de las veces son los padres los que se empecinan en que el niño lea a los cuatro años, sin darles una razón. Ya sabemos que lo que hacen es decodificar un sistema de fonemas, de signos y que como tal lo pueden hacer, pero después viene el problema de la comprensión lectora. Existen sistemas de lectura como por ejemplo el de Doman1, por bits de inteligencia, sistemas que permiten que el niño/bebé aprenda a leer al tiempo que comienza a hablar. De forma lúdica puede ir interpretando palabras que con un golpe de vista y recordadas cada día, van conformando un léxico sorprendente. Es lo que llamamos lectura de método global. La metodología lectora global puede servir para algunas lenguas, para algunos niños, pero cuando se puso de moda en los países anglosajones ya se demostró que en muchos casos producía dislexia. Hasta aquí vale.

El español se ha enseñado siempre con el método sintético que agrupa tres tradicionales pero efectivos: alfabético, fonético y silábico. ¿Por qué decimos el español? Porque hay lenguas transparentes (español, catalán, gallego, euskera…) que se escriben y se pronuncian de la misma manera y existen las lenguas opacas (inglés, alemán, holandés…). Las primeras dan resultado rápido, también para los extranjeros por esa facilidad de comprender un sonido o fonema asociado a un signo que al leerlo no ofrece aparentes dificultades. Lo que llamamos comprensión fonológica es lo que desde el principio el niño debe asimilar con fundamento, pero pasado el tiempo y el incremento de conocimiento no es tan sencillo. No debemos tener prisa. Los países con Francia, Alemania y otros no obligan al dominio de la comprensión lectora al menos hasta los 8 o 9 años. El problema grande aparece también porque muchos niños empiezan por un sistema de lectura y son cambiados a otro sin que sus padres tengan la más mínima idea. Decimos que lo ideal es el método mixto que combina un sistema sintético con la motivación de los métodos globales.

Algunas lenguas como las asiáticas comienzan con la lectura y hasta que no pasan cuatro o cinco años no dan por terminada la etapa de escribir. Es lógico, escribir también tiene un sentido y un esfuerzo físico que tampoco se enseña en las escuelas de hoy.

En realidad, no es tan importante anticipar etapas, sabemos que se puede aprender perfectamente de muchas maneras, entre otras por el oído. Lo que no es bueno es aprender a descifrar para que al llegar a los 9 años el niño no entienda el enunciado de mates, o no comprende las ciencias. Ahí comienzan los problemas. El niño en realidad no ha aprendido a leer bien, no sabe verbalizar lo que le pasa porque aparentemente puede leer en voz alta, pero de ahí a que se entere de lo que lee…Para el sistema educativo español al comienzo de la primaria, es decir, los 6 años, los alumnos deben saber leer y escribir, como si esto fuera el maratón y con el maratón más problemáticas. ¿cuáles? Pues, por ejemplo, el bilingüismo, las lenguas en contacto, ser extranjero. Comienzan a mezclar unos sonidos con otros apremiados por las dos mil horas de inglés que tienen que hacer, y el resultado visto en el tiempo es que no son muchos los que logran dominar bien su lengua materna, más la lengua cooficial, más el inglés. Lo harán, pero tardarán mucho más. Muchos creen que, si el niño empieza a los 3 años con 3 lenguas, de mayor será sin duda: Einstein. Y no digo que no tenga ese derecho e ilusión, lo que digo es que entonces necesita más tiempo que dar el callo a los 6 años sabiendo de todo, ¡no señor!

Digo que no hay prisa, que los niños prodigio no se detectan así, ni se les estimula así. Esto va por el clásico modelo de ansias vivas de los padres martirizando a sus hijos y llegando a la evau hartos de todo y sin saber qué hacer. Si es que llegan, claro. El aprendizaje de las lenguas es más complicado de lo que puede parecer y saber redactar en las dos o tres lenguas que normalmente se enseñan a la par en España no es ni mucho menos tarea fácil. De ahí las prisas y la animadversión que tengo yo a la imposición de llegar todos a la misma hora, el mismo día y compitiendo mucho.

Debemos de tener en cuenta que los niños apenas ven a nadie escribir (con boli, de forma manual, caligrafiar) en su vida cotidiana. Salvo los post-it de la nevera dando indicaciones de lo que falta por comprar o en qué estantería está la ensalada de tomates con mozarela, pues nada más. La lista de la compra y los pequeños recados también se hacen por whatssap. Antes te levantabas y con una barra de labios escribías mensajes en el espejo, ahora creo que eso es de frikis, creo ¡ein! Leer lo que es leer tampoco lee nadie, por lo que veo en mi actividad docente, los maestros y profesores, tampoco y si lo hacen la mayoría de las personas en general que leen -si es que leen- en ipads, móviles, ordenadores…y los niños no tienen por qué saber que ahí en esa pequeña pantalla que aísla a los adultos, también se leen cosas interesantes. Si la tendencia del infante es a seguir el modelo que tiene en su casa, no es de extrañar que no sepan lo que es tener un periódico en la mano, un libro, un diario o blog de notas y pasen mucho, excesivo tiempo en el móvil. Esa forma de compensación que tienen muchos padres, so pretexto de ¡es necesario! ¡lo usan también en la escuela! Sin caer en la cuenta de que acaban de dar a su hijo un arma letal. ¡rediez!

Los niños, los jóvenes solo escriben en los exámenes y si acaso alguna tarjeta de felicitación por Navidad (en infantil y primaria) porque la carta de los Reyes, creo que ya lo hacen también por whatssap porque es mucho más cómodo. ¡Donde va a parar! El whatssap que dicho sea de paso en países como Francia no se utiliza, parece hoy en día el instrumento estrella de los instrumentos digitales. Mal. Ahí se reproduce la forma de hablar oral, la oralidad de la conversación, no se escribe desde la escritura, sino desde la oralidad. ¿Qué sucede? Sucede que la voz, el mensaje hablado -con mas razón en español- tiene su prosodia, es decir, su ironía, su entonación, su tono…y en función de ello se puede interpretar una cosa u otra. ¡Te voy a matar! O ¡Mira que eres tonto! Un niño que no ha terminado de desarrollar la teoría de la Mente2 o control de los elementos prosódicos de la lengua en determinadas situaciones (pragmática) puede salir horrorizado del colegio pensando que su profe quiere matarlo o que le ha llamado tonto. Estos maletendidos surgen en la conversación oral, se puede uno imaginar qué no pasará en esos whatssap. Dependiendo de la pragmática o situación de la conversación, puede significar una cosa bien distinta de la otra. Ahora puedes dejar a tu novio o decirle 4 barbaridades a alguien por whatssap, y oye que alguno/a se lo merece, pero no sé. Cuando oímos la voz, estamos escuchando esa voz, y si tenemos de frente a la persona, el lenguaje no verbal…elementos fundamentales para comprender por ejemplo a los españoles cuando hablamos y no salir a diario a puños.

Leer se lee, en el whatssap y encuentro el hecho triste y peligroso. Hay que cambiar de instrumento y o hacer todo en el mismo. Hace años pensaba yo que para qué enseñar a escribir con pluma, lápiz o bolígrafo…mejor en el teclado directamente, por qué no. He tenido alumnos americanos con este perfil, ósea, que no saben escribir con boli, pero sí en un teclado. Pero y por más que nos pese mientras los exámenes sigan haciéndose escritos a mano, como las cartas de amor de antaño, no sé si tiene mucho sentido martirizar a los chavales con la hora en la que ya tienen que saber escribir por lo menos como los hermanos Goncourt que son los 6 años. La escritura es otra cosa también y aquí seguimos.

1Tanto Doman como otros sistemas Montessori, por ejemplo, fueron creados en su momento para solucionar problemas en aquellos niños que los tenían. El Dr. Glenn Doman fue un médico estadounidense (1919-2013) que empezó su recorrido con niños con lesiones cerebrales, centrándose en el trabajo de los reflejos para potenciar su aprendizaje. Posteriormente, trasladó su método al resto de niños, el cual se aplica desde hace más de 50 años en diferentes países con excelentes resultados.

2Así cuando un sujeto inteligente está dotado de teoría de la mente se entiende que tiene la capacidad de comprender y reflexionar respecto al estado mental de sí mismo y del prójimo que puede tener un sujeto; también incluye la teoría de la mente la capacidad de percibir y así poder llegar a reflexionar y comprender en relación a las sensaciones propias y del prójimo (en este caso principalmente por signos corporales que el otro da) logrando así el sujeto prever el propio y ajeno comportamiento. Tal capacidad de percepción comprende un conjunto de sensaciones, creencias, emociones, etc. Se espera que los niños a los 6 años ya tienen desarrollada esta capacidad.

Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.