En el entramado de la modernidad, la constante evolución de la tecnología y las redes sociales ha reconfigurado no solo las dinámicas de interacción social, sino también la percepción que tenemos de nosotros mismos y de los demás. En este contexto, ya emergió el fenómeno de la "selfitis", término que, aunque inicialmente concebido en un artículo satírico, ha ganado legitimidad científica como un posible trastorno de la personalidad vinculado a la obsesión por tomarse selfies y publicarlas en redes sociales. Este comportamiento, que podría parecer banal a primera vista, revela capas más profundas de nuestra psique colectiva y las influencias del entorno digital en la salud mental.