- El capital, ¿con problemas? -
Pregunta de calado: ¿está en guerra el capital? Y, ampliando la derivada, ¿el capitalismo? La respuesta es “no”, desde una perspectiva digamos que convencional (o belicista), aunque se es consciente de que esto es discutible (al respecto, véanse las aportaciones de John Mearsheimer, de la Universidad de Chicago, que habla de un “realismo ofensivo” y de la posibilidad del estallido de una guerra mundial; Graham Allison, de la Universidad de Harvard, que replica la “trampa de Tucídides” —el desafío de una potencia emergente a otra consolidada— y, por tanto, la probabilidad de la guerra; y Mary Kaldor, de la London School of Economics, que expone que vamos hacia guerras económicas y tecnológicas). Ahora bien, el conflicto evita —por el momento— la batalla abierta, física y militar, con tintes mundialistas —si bien existen focos dramáticos localizados— para encuadrarse en otras coordenadas. En estas, la economía se traduce en un espacio lleno de minas, de tácticas y de combates de posiciones.