Todo el tiempo restante hasta la convocatoria y celebración electoral próxima, o en 2026 o a lo sumo 2027, vendrá marcado por la peripecia que emane del caso Zapatero, inevitablemente unido a todo cuanto acontezca a Sánchez, su gobierno y sus concomitancias públicas. A partir de este momento, todo vertebrará en torno al futuro judicial del ex presidente Zapatero. La plataforma de males que irradiarán al presidente Sánchez habrán de partir del entorno de Zapatero, investigado por la Audiencia Nacional a través del juez Calama. Esta semana se han producido las dos comparecencias del mandatario con sesiones amplias ante el instructor, saldadas con el retorno del investigado a su domicilio, contrariamente a lo solicitado por Fiscalía Anticorrupción y el movimiento Iustitia Europa, entre otros, con la representación de la acción popular, y participante en los comicios europeos de 2024, con el balance de 27407 votos que han sido paseados como un éxito sin precedentes. Esta divergencia de cuantificaciones de representación, al margen de los cargos imputados contra el ex presidente, permite la presencia habitual del movimiento Iustitia Europa en púlpitos y micrófonos en pie de igualdad con otras partes en el contencioso.