Rectifique o apártese
La sentencia de lord Acton, “el poder corrompe, el poder absoluto corrompe absolutamente” tiene hoy en España su contrafrase idónea: “el no-poder corrompe más todavía”, evocada en su día por el político italiano Giulio Andreotti. No es bueno, ni recomendable, que el Periodismo aborde de manera personalizada la crítica sobre figuras de la escena política. Solo cabe enjuiciar sus actos. Pero dada la proyección de los actos de determinados personajes con responsabilidades públicas, hay ocasiones en que claman al cielo y justifican que la crítica democrática se endurezca, incluso con pinceladas subjetivas. Y ello, solo siempre y cuando la trayectoria política del personaje en cuestión ponga en peligro, por sus hechos, omisiones o irresponsabilidades, la convivencia o la viabilidad social y política que la nación exige, sobre todo en tiempos de tribulación como los que afrontamos desde que hace dos años brotara la pandemia.
- Publicado en Opinión