Los orígenes del Metro
El Metro, tan presente en la vida de las grandes ciudades, empezó a gestarse cuando comenzaron a producirse graves problemas de congestión del tráfico rodado a fines del siglo XIX. El denominado ferrocarril metropolitano se convirtió en una posible y viable solución, desarrollándose a través del subsuelo. La primera red de metro fue la de Londres, la gran metrópoli europea. En 1863 se inició la misma, pero hubo que esperar al cambio de siglo para que le siguieran otras grandes ciudades, como París en 1900, o Berlín dos años después. Fuera de Europa, New York, comenzó a contar con Metro a partir de 1885.
- Publicado en Historalia