Odio, racismo y otras bestias
Hace apenas una semana el municipio de Alhama de Murcia despertaba con una imagen tan macabra como esperpéntica, la de la cabeza de un cerdo colgada a modo de señal en la ventana de un espacio que se quiere convertir en una mezquita para el culto musulmán. Una imagen acompañada de una pintada que rezaba “barra”, esto es, “fuera” en árabe. La escena, violenta y casi supremacista, se erige como una suerte de metáfora en torno a un fenómeno que parece inocularse, como si de un virus se tratase, cada vez en más y más personas.
- Publicado en Tribuna Libre
- Escrito por Pedro Iniesta