Los “vivos” del sistema
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Opinión
Independientemente de que pudiera o no estar involucrado el Ayuntamiento de Madrid en el asunto de las mascarillas, lo que más nos llama la atención de lo que estamos leyendo y viendo en los medios ha sido la información de que, nada más decretarse el confinamiento, llegó un verdadero aluvión de propuestas y, menos mal, también de donaciones, al Consistorio, ofreciendo posibles formas de hacer contratos con el fin de suministrar materiales para hacer frente a la nueva situación, especialmente, mascarillas. La desgracia anima, al parecer, al negocio.
Existe, por lo que estamos comprobado, un mundo de “negociantes”, comisionistas, personas con relaciones con empresas nacionales y/o internacionales, y con conexiones en distintos niveles de las diversas Administraciones que están al quite de las situaciones para obtener pingües beneficios a través de esas comisiones. No son empresarios que arriesgan capitales para fabricar productos o para prestar servicios, corriendo sus riesgos y generando empleo. No, no se trata de personas que crean cosas que necesitamos o nos ofrecen servicios necesarios, sino de personas que, en función de sus relaciones ganan dinero, porque saben, conocen, tienen un amigo, un familiar, un contacto, etc.. Lo malo, además, es que esto se ha hecho ahora para cosas de vitalísima importancia ante una emergencia mundial y a cambio de millones de euros, que, además, en un ejercicio supino de falta de sensibilidad, unido a un pésimo gusto personal, por muchos apellidos compuestos que se tengan, se han gastado en una suerte de ostentación muy apropiada para estos tiempos de crisis y de muertes por la pandemia. A lo mejor, hasta argumentan que con el gasto ocasionado beneficiaban a terceros, incluyendo las propinas.
Curiosamente, en estos días, trabajando sobre textos acerca del pensamiento socialista, nos hemos topado con un artículo del maestro racionalista Rafael Martínez que, en julio de 1915, escribiendo sobre las relaciones entre socialismo y democracia decía lo siguiente:
“En el régimen individualista (se refería, lógicamente, al capitalismo), no es lo peor que predomine el mérito justo y natural del individuo, del que por sus propias fuerzas, por su talento, justamente se eleva sobre los débiles; lo peor, lo anormal es que a la sombra de estos títulos naturales se enseñorea el fraude, el latrocinio, lo inmoral, los sinvergüenzas y los vivos, en una palabra. Los que se dan buena maña para adquirir fabulosas riquezas en perjuicio, no solamente de los débiles e ignorantes, sino también a costa de la honradez y moralidad de los hombres de gran talento, de inteligencias privilegiadas.”
Poco más podemos decir sobre los vivos del sistema. Y, a lo mejor, hasta es legal.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
