‘Concurso de malos talentos’: cuando el futuro es oscuro, pero...
- Escrito por Manuel Espin
- Publicado en Cultura
Surgidos del entorno del Institute del Teatre de Barcelona donde han sido alumnos el grupo teatral José y sus Hermanas se creó en 2017 para su primer trabajo 'Los bancos regalan sandwicheras y chorizos' un peculiar montaje teatral sobre la memoria histórica y el franquismo visto desde una perspectiva novedosas: lo que se denominaría 'post-humor'. Es decir un proyecto escénico en el que se utilizan diversas artes -de la performance al cabaret, de la provocación a la vanguardia- que deja un sabor ácido respecto a la potencial risa. En su momento, el espectáculo tuvo largo recorrido teatral y fue bien recibido por la crítica, que en Madrid se pudo ver en el Teatro Español. A los que han seguido nuevos montajes como 'Armas de construcción masiva' y el recientemente estrenado en Barcelona y esta semana en Madrid (Teatros del Canal), 'Concurso de malos talentos' (2023) una coproducción en la que participan Teatre Lliure, Canal, Calderón de Valladolid, Festival Grec y salas teatrales de Francia.
José y sus Hermanas parten de una idea y rehuyen totalmente los argumentos de ficción o contar historias. Esa idea la desarrollan a través de una sucesión de acciones teatrales, desde las preguntas al público, las reflexiones en voz alta a la performance más radical. En este caso el tema de la acción es el futuro, los discursos con los que la sociedad ha construido sus mensajes, y la percepción y uso de los mismos por la generación de los milenians.
Frente a la cultura del esfuerzo y la constancia, y la descripción de un modelo generado a través de una plácida sucesión de etapas: estudiar-casarse-trabajar-tener hijos-poseer una vivienda-jubilarse...- otro donde el futuro es incierto, en el que para las relaciones personajes se utilizan las redes, y los 'interlocutores' son voces robotizadas, mientras la incertidumbre se impone y las dudas se acumulan sin que nadie sea capaz de darle respuesta, y sin que sirvan las retóricas recetas del pasado.
Se parte de un glosario de preguntas-respuestas en las que se adelanta al público lo que 'no es' el 'show' teatral y aquello en lo que se pueda sentir decepcionado, exponiéndose de forma desnuda y sin florituras las dudas sobre eso que se llama 'futuro' y que cambia día a día. Poniendo en evidencia el contraste entre las frases hechas, que siguen presentes en el lenguaje cotidiano y en las letras de las canciones, frente a un difuso sentido de identificación con una realidad cada vez más maleable e inconsistente.
Lo singular en este grupo es que se parte de una dirección colectiva y ninguno firma individualmente la puesta en escena aunque haya un responsable de la dramaturgia (Ignacio de Antón). No existen personajes como tales por que no se quiere contar un argumento ni una historia de ficción, sino crear propuestas que se lanzan a la platea tanto a través de la expresión verbal, la creación corporal, las canciones o los carteles (en este caso la sucesión de banderines con frases hechas mientras suenan de fondo vibrantes marchas), donde se ponen en evidencia las contradicciones.
Esa andadura se realiza por un terreno de un humor (?) de ácido sabor, en el que los actores-performers evitan el discurso de la certeza y la superioridad: no vienen a dar lecciones a nadie, ni a tratar de convencer, puesto que no hay mensajes, y el único que pueda esbozarse es el de la incertidumbre. Evitan hablar en nombre de la generación más joven pero en el fondo se están haciendo eco de su inseguridad, poniendo en evidencia las costuras de un discurso de plástico: la 'generación más preparada de la historia' tiene tantos o más miedos que las precedentes, porque ha estallado hecho añicos el anterior modelo social en el que se basaba el estereotipo.
Todo se explota escenicamente a través de acciones teatrales algunas de ellas resueltas con gran imaginación, un buen uso de los recursos escénicos y una performance de cierto tono provocador, aunque sin llegar a romper ningún cristal, dejando al espectador una agradable/incómoda sensación de hacerse nuevas preguntas, sin que los componentes de José y sus Hermanas adelanten respuestas, porque estas las tiene que poner quien asiste a la representación.
Manuel Espin
Doctor en Sociología y licenciado en Derecho, CC Políticas y CC de la Información es escritor de ficción y no ficción, periodista y autor audiovisual para cine y tv.
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