Baruch Spinoza. Voorburg y el TTP. III
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Con las aclaraciones de Spinoza, que publicamos en el anterior texto, abastaría para saber cuál era el estado de Baruch en aquel momento y los motivos que le decidieron a aparcar por segunda vez (la primera recordemos, fue para editar el PPC, “Principia philosophiae cartesianae”) la redacción de la Ética y, con ella los temas morales y teóricos, a fin de pasar a los temas políticos y más prácticos. Pues las dos primeras razones ponen de manifiesto, que Spinoza atravesaba una situación particularmente incómoda y, que, como sugiere la tercera, buscaba una salida, lanzándose a la arena del debate político, a la defensa de la libertad, simbolizada por el partido de Jan de Witt, que se autoproclamaba “el partido de la libertad”, tal como venían haciendo otros colegas, de ideas políticas afines.
Los hechos confirman que esta hipótesis es plausible. Su íntimo amigo, Pieter Balling, había fallecido después de traducir al holandés, su comentario a Descartes, probablemente víctima de la peste, que duró varios años. Por otra parte, Henry Oldenburg, que llevaba más de año y medio, sin dar señales de vida, en sus nuevas cartas no hacía mención alguna del PPC/CM, pese a que Spinoza se lo había prometido y, él lo había estado esperando.
Por otra parte, los Países Bajos, a los que Spinoza seguirá llamando “mi patria”, estaban ahora inmersos en una guerra cruel con Inglaterra (1665-1667) y las cosas les iban peor, después del reciente desastre sufrido, en la batalla de Lowestoff, el 13 de junio de 1665.
¿Se habría atrevido el propio Jan de Witt a iniciar, por entones, contactos personales con algunos miembros de ese grupo, en demanda de apoyo? Es esta una pregunta que subraya, al menos, el clima que, por aquellos meses, se respiraba en Holanda: “el pueblo no cesa de sospechar de todos los males”, confiesa Spinoza con el aliento contenido, a su íntimo amigo J. Bouwmeester. Y Lucas dejará plasmado en una de sus apostillas, el ambiente de tensión, que había entrado hasta en las iglesias. Al citar un libro maliciosamente atribuido, entre otros, a Spinoza y a L. Meyer, después de mostrar sus preferencias por la autoría de Van den Hove, lanza este dardo: “Que lo ha escrito para vengarse de los ministros de Holanda, que eran grandes partidarios de la casa de Orange y, que clamaban constantemente en el púlpito, contra el Primer Pensionario de Witt”.
El texto denuncia con precisión, los efectos de las diferencias de opinión que, desde el sínodo de Dordrecht, cuna de los De Witt y, también de W. Van Blijenbergh y, donde fueron profesores de teología Salomon van Til y Philip van Limborch, dividía a los holandeses en materia de religión y, se extendían a la política. Por un lado, los arminianos (Arminio) o remonstrantes (‘protestantes’ o ‘replicantes’) de tendencia liberal; por otro, los gomaristas (Gomaro) o contraremonstrantes, conservadores. Esta división, ya reavivada con el ascenso de Jan de Witt al poder (1653) se había agudizado ahora con la peste y los elevados impuestos, para financiar la guerra. Y, si faltaba algo, la atizó él (de Witt) aún más, con las medidas tomadas para afianzar su poder y, aislar al príncipe heredero de los Orange, mientras no llegara a su mayoría de edad. Un de ellas era reciente, el “Acta de reclusión” o “de exclusión” (1664), que privaba al “stathouder” de toda función militar.
No conviene, sin embargo, introducir como causas otros hechos, cualquiera que fuera su influencia en la vida de Spinoza, si son posteriores al presente cambio de actitud. Por ejemplo, la muerte de su gran amigo y protector S.J. de Vries el 20 de septiembre e 1667, el cual le dejó una pensión vitalicia; la reclusión de H. Oldenburg en la Torre de Londres, quizá por secreto de Estado, durante dos meses; y, en fin, el juicio, condena y muerte en prisión, del que fuera antaño su amigo, Adriaan Koerbagh, por más que sus temperamentos y actitudes públicas, eran radicalmente distintos.
Pues eso.
Continuará.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.