El elegido o el marido de su madre
«He de proponer, carísima, a tu alma una tarea más, aunque misericordiosa: que comprendas la triunicidad de hijo, esposo y papa. —Me da vueltas la cabeza. —Comprendedlo, Sibila, nos somos vuestro hijo»
El elegido,1951,Thomas Mann
- Publicado en Cultura