Recuerdo pascual
- Escrito por Jorge Moya
- Publicado en Poetas
¡Tienda de Benito Gómez,
aquel obrero ideal,
artífice del hojaldre,
orfebre del mazapán!
Sin más fondos que su ingenio,
sin más dote que su afán,
vino a la villa serrana
al filo de Navidad.
Villa que el Cid excusara
y tuvo el moro Galván, v
illa de hierro y de nieve,
fría y dura por demás.
Agrio botín de la Iglesia
que no hicieron endulzar
natillas de las clarisas
ni de los franciscos flan.
Villa de místico flato.
Todo el mundo era a eructar:
avemarías, la plebe;
cochifritos, el abad.
Aquel noble confitero
vino a democratizar
el merengue de las mozas
y el pastel de los demás.
Justicia de caramelos
que de gozo hizo saltar
toda la chiquillería
churrutera del lugar.
Turrón de las Nochebuenas,
guirlache de Navidad,
confitura de Año Nuevo
que yo te miré amasar.
Tú te labraste aquel horno
que llegó a civilizar
la gula del señorío
sobre la piedra del llar.
Tus manos trabajadoras,
tan dignas de recordar,
dulcificaron los hombres...
¡No te lo agradecerán!
Tienda de Benito, obrera
y alegre, horno y hogar,
¡cuánto efímero romance
no hubimos de recitar
en el obrador, soñando
mieles de la libertad!
(El Socialista, 25 de diciembre de 1931)