Julio
- Escrito por Jorge Moya
- Publicado en Poetas
Noche de julio.
El solar pintoresco.
La gente turnando el fresco.
Lleva cada contertulio
su noticia, su humor
o su cuento.
-No corre un pelo de viento.
¡Caramba si hace calor!
El lejano
piano…
Lo acaricia una mano
Gentil.
El aire es pesado beleño.
Hace un poco de sueño
sutil.
Nos echa un auto ligero
todo el polvo del camino.
El vecino
tabernero
riega el suelo y agua el vino.
Agua el vino sin piedad…
¡Qué dolor!
Amortiguar la verdad
es la mentira peor.
¡Qué calor!
Mi vecina
Marcelina,
con su amor,
en la acacia de la esquina
busca un poco de frescor.
Con vigor
nos manda un altavoz, luego,
notas del Himno de Riego.
Corea la vecindad.
¡Libertad
y Marsellesa!
Toda abrasa, nada pesa.
Un poquito de emoción
nos levanta el corazón
a la altura.
La noche es diáfana y pura.
¡Cómo siguen los luceros
sus caminos!
¡Fieles, brillantes, austeros,
seguros de sus destinos
justicieros!
(El Socialista, 25 de julio de 1931)