Cómo preparar las finanzas para la jubilación y evitar el endeudamiento
- Escrito por La redacción
- Publicado en Capital
- Los hogares formados por una persona de 65 años o más gastaron de media más de 23 mil euros en 2025, un 4,3% más que el año anterior, según el INE
- La jubilación puede cambiar el equilibrio entre ingresos y gastos, por lo que conviene anticipar las necesidades económicas
- La Fundación Nantik Lum destaca las principales claves para preparar las finanzas antes de dejar de trabajar y afrontar esta nueva etapa
Llega un momento en el que la jubilación empieza a estar cada vez más presente y conviene preparar las finanzas para este cambio de etapa. Al dejar de trabajar, los ingresos pueden reducirse y la forma de organizar el presupuesto también cambia, pero los gastos continúan y algunas necesidades pueden mantenerse o incluso aumentar. Según la última Encuesta de Presupuestos Familiares del Instituto Nacional de Estadística (INE), los hogares formados por una persona de 65 años o más gastaron de media 23.024 euros en 2025, un 4,3% más que el año anterior.
Anticiparse y revisar la situación económica antes de la jubilación puede ayudar a afrontar el futuro con mayor control sobre las finanzas personales. “Planificar la jubilación no consiste únicamente en saber cuánto vamos a cobrar de pensión. Es necesario revisar nuestra situación económica, analizar los gastos, las deudas y el ahorro y anticipar cómo puede cambiar nuestra economía cuando dejemos de trabajar”, explica Manuel Martínez Peña, experto en salud financiera de la Fundación Nantik Lum.
En este sentido, los expertos en salud financiera de la Fundación Nantik Lum señalan los principales aspectos a tener en cuenta antes de jubilarse:
¿Qué conviene revisar antes de jubilarse?
1. Calcular los ingresos que se tendrán durante la jubilación: El primer paso es conocer cuál será la pensión y qué otros ingresos tendrán una vez finalice su vida laboral. Comparar esta cantidad con los ingresos actuales ayudará a hacerse una idea general de cómo cambiará el presupuesto mensual y valorar con tiempo si será necesario ajustar el nivel de gasto o reforzar el ahorro.
2. Revisar los gastos habituales: No todos los gastos cambian con la jubilación. Algunos vinculados al trabajo, como el transporte o las comidas fuera de casa, pueden reducirse, mientras que otros, como la vivienda, la alimentación, los suministros o los seguros, se mantienen y pueden incluso aumentar. Hay que revisar los gastos de los últimos meses y calcular cuánto será necesario para cubrir las necesidades habituales.
3. Comprobar las deudas pendientes: Hipotecas, préstamos o compras financiadas pueden seguir presentes durante la jubilación. Antes de dejar de trabajar, conviene saber qué es lo que queda por pagar, qué cuotas mensuales suponen y durante cuánto tiempo se mantendrán. De esta manera, se podrá evitar que las deudas supongan una carga difícil de asumir cuando se reduzca la capacidad de generar ingresos.
4. Revisar el ahorro y reservar un margen para imprevistos: El ahorro puede complementar los ingresos y ayudar a hacer frente a gastos que no forman parte del día a día, como reparaciones en el hogar, gastos relacionados con la salud u otros gastos puntuales. Por ello, conviene reservar una cantidad para estas situaciones y evitar que un imprevisto desajuste el presupuesto.
5. Tener en cuenta las necesidades económicas de la familia: La jubilación no siempre pone fin a las responsabilidades económicas con los hijos u otros familiares. Algunas personas siguen ayudando con los estudios, contribuyendo a los gastos de un hijo que todavía no es independiente o apoyando económicamente a otros familiares. Quienes mantienen este tipo de ayuda tienen que incluirla en la planificación y comprobar que los ingresos durante la jubilación permiten asumirla sin comprometer las propias necesidades.
En general, las circunstancias económicas personales pueden cambiar con los años, por lo que conviene revisar el presupuesto de forma periódica y ajustar los gastos a cada nueva situación. Además, cuando surgen dudas o resulta difícil tomar decisiones sobre la economía personal, es recomendable contar con el apoyo de un experto que puede ayudar a analizar cada caso y encontrar las opciones más adecuadas.
En este sentido, la Fundación Nantik Lum cuenta con diferentes programas de educación financiera que ofrecen herramientas y acompañamiento adaptados a las necesidades de cada persona. A través de su programa de formación a personas mayores, realizado con el apoyo de ING, trabajan la salud financiera en las etapas más avanzadas de la vida, abordando cuestiones como pensiones, ahorro, gastos imprevistos, vivienda o prevención de fraudes.
La redacción
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